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Diario Expreso Ecuador

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Amada y amante

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Bella, lo fue siempre. Aquel día vestía una chaqueta roja, se sentó en una butaca de mármol en el Taj Mahal; quizá buscaba silencio o esperaba que su esposo vaya a compartir con ella la magia del lugar. Él estaba en India también y, sabiendo que el mausoleo tenía un significado de amor especial para él, ansió que fuese a su encuentro. No lo dudo. Sin embargo, no fue con ella que deseaba fotografiarse. Aquello fue uno de los tantos mensajes de desamor que recibió.

Esta historia puede ser contada con varios matices. A mí me conmueve la valentía de un par de frases que ella dijo en una entrevista, sin inhibiciones y con sobriedad, al hablar de la infidelidad que la había devastado. Dijo algo así como... “éramos tres en este matrimonio, ¿algo apretado, no?”. Y al referirse a lo difícil que era la situación en virtud de quién era su esposo, agrega: “no hay mejor forma de desvalijar a una persona que aislarla”.

Decirlo públicamente fue lo valiente. Decir que la aislaron porque no se ajustó a la hipocresía de los protocolos que le exigían fingir que todo estaba bien, que era feliz, cuando no lo era.

Para la Corona, como para todo poder, es imprescindible que la gente los vea como magnánimos, perfectos y llenos de bondad. Si por dentro son un caos, eso no importa, lo que importa es que nadie se dé cuenta. Por ello, quejarse y en público, es una traición para élites solapadas. ¿Cuántas veces oímos y vemos injusticias y bajamos la cabeza para no desordenar el orden de quien tiene el poder? Pero ella lo hizo.

Ese atrevimiento le costó que la señalaran como a quien necesita un tratamiento psiquiátrico, hormonal o cosas parecidas.

Develar infidelidades no fue ni será novedad. Develar la cobardía del agresor, sí. Desenmascarar al sistema que te acusa de desquiciada por no rendirte a la mentira y a la indecencia, que también es violencia, es lo que le dio valor en medio de la crisis, más aún a quien siendo princesa decidió no ser reina, con tal de ser amada y amante. Única y bella, era Diana.

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