El agua en Duran no es un asunto de grifos

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El agua en Duran no es un asunto de grifos

El Municipio ejecuta una obra para paliar una crisis histórica. Hay quienes consideran que no es suficiente. El proyecto es incompleto.

Alternativa. Los tanqueros son los ‘salvavidas’ de los duraneños. Solamente algunos venden el tanque al valor autorizado.

Tener una llave no implica tener agua. Esto está pasando en una ciudad como Durán, que históricamente se acostumbró a vivir con una distribución racionalizada. Si hoy había el servicio, mañana no. Apenas 36 horas a la semana caía el agua cuando se abría el mencionado grifo. En las otras 132 horas, aquel mecanismo era un objeto de lujo, por no llamarlo inservible.

Pero eso ocurría en otros tiempos. En los días actuales, los habitantes de una de las ciudades más habitadas del país viven una situación de sed permanente. El servicio se redujo a cuatro horas por día. Es decir, 160 horas a la semana se la pasan en seco.

Hay quienes aseguran que no son horas, sino que aquel líquido indispensable apenas aparece por minutos. Eso es lo que dice Jorge Arévalo, quien la noche del martes pasado se sumó a la protesta convocada por los vecinos de la urbanización Panorama, quienes angustiados y muertos de sed cerraron por tres horas la carretera Durán-Tambo, que conecta a Guayaquil con el norte del país.

Si antes los duraneños tenían la certeza de que tres veces a la semana tenían agua, en las últimas semanas aquella seguridad desapareció. Hubo días (dos, tres y hasta cuatro) en los que el servicio nunca apareció, y entonces el reclamo se tomó las calles y la desesperación se volvió un estallido social, que provocó hasta la quema de llantas en varios sectores.

A diferencia de Guayaquil, que consume agua del río cercano, Durán la extrae de pozos profundos a 27,8 kilómetros de distancia. Pero ese no es el problema de las restricciones del servicio en estos días.

La alcaldesa Alexandra Arce menciona que la causa son los trabajos que se ejecutan para aumentar precisamente esa histórica carencia del agua potable para la ciudad. Dichas labores provocaron en ciertos momentos la suspensión del servicio.

La obra a la que se refiere la funcionaria es lo que se conoce como ‘Optimización del sistema de conducción de agua potable de Chobo a Durán’, que impulsa este Municipio desde el 2016, con un crédito del Banco del Estado.

Inicialmente se proyectó a un costo de 22 millones de dólares y permitiría (lo dijo en su momento la alcaldesa Arce) dotar finalmente a la urbe de un servicio ‘24/7’, es decir todas las horas de todos los días de la semana.

Estos trabajos debían estar operativos en el primer semestre de 2017. Luego, que para octubre de este año. La obra sigue en ejecución, ahora a un costo que asciende a 40 millones dólares.

Es entonces esta obra el origen de toda la crisis del agua que vive actualmente Durán. La versión oficial menciona muchas razones de por medio. Primero, que era culpa de las guías clandestinas que debilitaban la distribución.

Luego, que la prueba de operatividad de una tubería de hierro dúctil de 800 milímetros ocasionó el colapso del acueducto en dos puntos.

Wilson Flores Pavón, quien estuvo al frente de la Dirección de Planificación del Municipio en la administración del alcalde Dalton Narváez, tiene su punto de vista: “Existe un problema de fondo: intentan resolver esta situación con una obra incompleta. Mientras no aumenten la producción, no habrá agua las 24 horas, los siete días a la semana, como anuncian las autoridades”.

Flores estuvo a cargo del proceso de elaboración del proyecto ‘Optimización del sistema de conducción de agua potable de Chobo a Durán’.

Kléber Pereira, quien durante 13 años se desempeñó como gerente técnico de la Empresa Municipal de Agua Potable de Durán (Emapad), aporta también su criterio. “No se están siguiendo las recomendaciones que se hicieron para este proyecto, que tomó casi dos años diseñarlo. La propuesta la aprobó el Banco del Estado”.

Este técnico sostiene que en el proyecto inicial se contemplaba la construcción de cuatro pozos, adicionales a los siete de los que Durán extrae el agua en Chobo (parroquia de Milagro), para abastecer a su población. Con esto, la idea era aumentar la producción de agua a 79.200 metros cúbicos por día.

“Eso no se hizo. Apenas se rehabilitaron los pozos existentes. ¿Qué es esto? Abrir un nuevo pozo junto a los antiguos. No es que se duplica la extracción, solo se cierra uno y se abre el otro”, aclara Pereira.

La demanda del líquido vital, con una población calculada en 300.488 personas, es de 45.073 metros cúbicos por día en Durán. Los siete pozos solo generan 50.400 metros cúbicos, pero se debe restar las pérdidas por guías clandestinas y fugas en tuberías. Sucede en Guayaquil y también en Quito.

“Solo 25.200 metros cúbicos se estaría entregando a la población. Es decir, aun con la obra terminada no se resolverá la crisis del agua”, asevera Pereira.

Durán ha concentrado en los últimos años un importante segmento industrial en dos puntos estratégicos: las vías Durán-Tambo y Durán-Yaguachi.

Según el registro de la Cámara de Industrias de Durán, existen una 150 empresas, entre grandes y medianos consorcios. En el lugar, se ha establecido el 70 % de la industria camaronera. “Así de importante es el desarrollo que se ha gestado en esta ciudad”, dice Gonzalo Crespo, quien preside este gremio de industriales y calcula que en los últimos cinco años se han invertido hasta 500 millones de dólares.

Es un sector que también está afectado por la crisis del agua. “Cada empresa invierte mucho dinero en abastecerse. Unos compran agua a tanqueros que la trasladan desde el kilómetro 26. Otros han construido sus propias planta de ósmosis invertida”, agrega Crespo.

Los industriales tampoco creen que la obra que desarrolla el Cabildo podrá resolver la crisis, en una ciudad que se asienta al pie de un río del que cada hora se escapan hasta 3’424.657 metros cúbicos de agua dulce hacia el océano Pacífico; este líquido que ya potabilizado es un bien tan preciado por el que las familias invierten altos costos. Durán está padeciendo de sed con tanta agua cerca.

Si por el consumo registrado a través de las redes de distribución formal se pagan 50 centavos por cada metro cúbico, cuando el agua se la adquiere por medio de los tanqueros hay que pagar cinco dólares por ese mismo volumen.

En zonas como El Recreo están a la expectativa de que llegue el chorro del líquido para poner a funcionar las bombas de succión y conectarlas a extensas mangueras.

Paradójicamente, en la tercera etapa hay un reservorio que, según el Municipio, fue repotenciado para una capacidad de 6.000 metros cúbicos.

El presidente del Comité Promejoras de El Recreo, Víctor Hugo Uribe, considera que parte del desabastecimiento se debe a las decenas de tanqueros que se abastecen en el sitio para luego distribuir el tanque a 80 centavos, valor que según los usuarios no se respeta.

“Antes había agua pasando un día. Ahora nos toca esperar hasta cuatro días”, lamenta.

Mientras se busca responsables, los moradores de sectores como El Recreo, Panorama, Los Esteros, Barrio Lindo y Abel Gilbert no descartan nuevas movilizaciones.

Aclaran que no es un tema politizado, sino la única manera de presionar por un servicio necesario.

Posición

Arce: “Se requieren 10 años”

El abastecimiento de agua a Durán es para la alcaldesa Alexandra Arce “su bandera de lucha”.

En el 2016 se comprometió a una cobertura 24/7, sin lograrlo. Ahora Arce calcula que en 10 años se concretará la totalidad del proyecto.

Dice que una de las causas es la falta de planificación de anteriores administraciones. “Iniciamos con nuevos estudios y proyectos, optimizamos los recursos”, recuerda.

Señala que el Gobierno Nacional le aprueba al Municipio 36 millones de dólares.

Arce habla de fases. La primera es garantizar que Durán reciba el agua que produce Chobo, que produce entre 1.400 y 1.500 metros cúbicos por hora.

“Solo llegaban mil metros cúbicos. El resto se quedaba en el camino por las tuberías vetustas y guías clandestinas. Cambiamos la tubería dúctil”, destaca.

Asegura que se repotenciaron los tres reservorios, logrando una capacidad de 22.000 metros cúbicos, que podrían abastecer al cantón durante dos días.

Añade que trabajan en la perforación de otros cuatro pozos en Milagro, que representarán cerca de 2.500 metros cúbicos por hora.

También laboran en redes de distribución, “en las que se han reportado más de mil fugas”.

Pregunta a los candidatos de Durán

¿Qué impide el abastecimiento de agua potable a Durán y qué planes deben ejecutarse para concretar la obra?

Dalton Narváez, candidato de Madera de Guerrero-PSC

La alcaldesa Alexandra Arce no quiere mostrar la situación actual. Además se evidencia una ineficiente administración. También falló la fiscalización, porque desconocemos si hay sanciones para el contratista incumplido. Llevamos más de dos años de prórroga de la obra, cuando en ese entonces Arce anunció el 24/7 de abastecimiento. De lo que conozco, no se hicieron los otros pozos en Chobo y no hay garantías del acueducto traído de China. Estamos hablando de 40 millones de dólares.

Jorge Zambrano, candidato de Sociedad Patriótica

La falta de agua es un problema que viene arrastrando Durán desde hace treinta años, porque no tenemos una mayor captación del líquido para abastecer a todo el cantón. El asunto es que no hay un proyecto completo ni un plan de contingencia, sino sencillos estudios para ir adecuando tuberías. Que las tuberías siempre se revienten es una muestra de incompetencia. El río Babahoyo es la opción, pues tenemos la ventaja de que con la tecnología moderna se puede obtener agua de calidad.

Jhonny Neira, candidato de Democracia Sí

Hay que analizar de manera profunda cuáles son los factores que impiden que Durán cuente con un servicio tan indispensable. Mi propuesta parte por un estudio que determinará costo y tiempo de ejecución de la obra. Debe ser un plan con varias fases y que arrancará con la repotenciación de los pozos de Chobo. La siguiente etapa es la construcción de una planta potabilizadora. La otra fase comprende las redes de distribución, que en algunos tramos hay que reemplazar, además de ampliarse.

José Solís, candidato de Ecuatorianos Unidos

De lo que se conoce, se destinaron 40 millones de dólares para los pozos de Chobo, la construcción del acueducto y el reservorio de Peñón del Río. Ahí quedó. La solución está en la construcción de una planta potabilizadora a orillas del río Babahoyo, que aportará con unos 60.000 metros cúbicos de líquido, y otra a la entrada a Durán para que capte el agua que viene de Chobo. Serán en total 90.000 metros cúbicos diarios de agua, lo que garantizará el servicio para los duraneños durante los próximos 30 años.

Luis Chonillo, candidato por Centro Democrático

La escasez de agua no es un problema reciente. En cada campaña, los candidatos ofrecen una solución. El detalle es que no existe una planificación, tampoco un plan contingente. A ello se suman los intereses creados por ciertos políticos. No podemos tener como único punto de captación a Chobo, sino buscar otro alterno. Además se requiere mejorar las redes de distribución, para evitar el colapso de las mismas, como ocurre hoy. Los trabajos deberán ejecutarse por etapas. El agua potable debe venir acompañada del alcantarillado.

Margarita Patiño, candidata de Justicia Social

Lo primero es solicitar a Contraloría que investigue sobre el destino de los 70 millones de dólares que las últimas administraciones municipales han destinado para agua potable. No concretar el servicio es una muestra de irresponsabilidad técnica y administrativa. Lo que se hizo fue aplicar soluciones parche y nadie habla de una planta potabilizadora. Una de mis propuestas es la ejecución de un plan maestro integral, es decir que involucre agua potable y alcantarillado. El estudio determinará tiempos e inversión.