Los actuales indicadores de COVID-19 son los de una pandemia bajo control

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Los actuales indicadores de COVID-19 son los de una pandemia bajo control

La positividad bajó al 5 % que recomiendan organismos especializados. Salud y médicos creen que la situación seguirá así pese a la subvariante BA.2

Vacunación COVID_Niños de 3 y 4 años
Los infantes de 3 y 4 años también fueron incorporados al programa de vacunación contra la COVID-19 desde el 21 de febrero pasado.Cortesía

Tras el brote de COVID-19 de fines de 2021 e inicios de 2022, que causó el récord nacional de contagios confirmados en los dos años de la enfermedad en el país, y obligó a suspender las clases presenciales y reducir a los porcentajes más bajos los aforos permitidos, el Ministerio de Salud Pública (MSP) anunció en esta semana que los indicadores sanitarios son nuevamente los de una pandemia “bajo control”.

La ministra de Salud, Ximena Garzón, informó de que los indicadores de la COVID-19 mantienen su tendencia a la baja en el país y que son los de una pandemia bajo control.

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Entre esos indicadores, la ministra Ximena Garzón destacó dos. Primero, el de positividad, esto es, el número de pruebas de diagnóstico que resultan positivas de cada cien. Afirmó que de 61 % de la cuarta semana de enero, en la semana pasada bajó a 5 %.

Este es el porcentaje que organismos internacionales especializados como la OMS señalan como el valor máximo para considerar que una pandemia o epidemia está controlada.

El segundo indicador fue la cifra de fallecidos a causa de la enfermedad. Esta también ha descendido de 196 a 2 en las dos semanas comparadas.

“Estamos en camino de controlar la pandemia. Vamos a ser uno de los primeros países de la región en hacerlo”, expresó la autoridad de Salud durante un acto de rendición de cuentas efectuado el lunes y lo ratificó ayer en una rueda de prensa del Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional.

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Con el diagnóstico y la previsión optimista coincide Raúl Alcívar, presidente de la Asociación Nacional de Clínicas y Hospitales Privados del Ecuador (ACHPE). Más aún, afirma que la actual positividad que ellos registran es de 1,8 %. Atribuye la diferencia con el MSP a que esa entidad decidió desde enero que solo realizaría pruebas de diagnóstico a las personas con síntomas de COVID-19.

En cambio, coincide con la ministra Garzón en destacar que no ha habido otro rebrote a pesar de la alta movilización del feriado de carnaval, que él estima que fue ‘la prueba de fuego’ para ver la real situación de la pandemia en el país.

“Esto confirma la proyección que teníamos desde hace unas semanas de que la situación estaba bastante controlada y con miras a que vayamos saliendo de la pandemia y entrando en un proceso de reactivación”, considera Alcívar.

Con estas cifras me ratifico en que hay un escenario bastante alentador, a pesar de que hay una subvariante, porque el porcentaje de vacunación es muy alto en Ecuador.

Dr. Raúl Alcívar

Lo ratifica a pesar de la presencia confirmada en el país de BA.2, la subvariante de ómicron que es aún más transmisible que esta, y que está causando nuevas olas de contagios en países de Asia y Europa.

“El más grave es Corea del Sur, con más de 250.000 contagios diarios, sin embargo, la letalidad no ha ido de la mano”, acota Fernando Espinoza, director del Centro de Investigaciones de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES), que durante dos años ha trabajado en la vigilancia genómica del SARS-CoV-2.

El primer caso detectado de la BA.2 en Ecuador es del 26 de febrero pasado. Y a inicios de marzo, otros cuatro en Guayas. Aun así, Espinoza no espera un repunte de contagios o decesos. “Lo que vemos es que el virus ha llegado a una fase de su evolución natural en que entra en un tipo de armonía con los humanos, ‘entre que yo te infecto pero no te mato, porque si te mato yo también me muero’”.

Explica que los virus al inicio son muy agresivos, pero luego aparecen cepas o variantes como la ómicron, menos letales, algo que, por ejemplo, también ocurrió con la gripe.

“Aunque sí fallecen por gripe las personas más frágiles que tienen problemas con el sistema inmunológico”, aclara, para advertir que se debe mantener el proceso de vacunación.

Con todo, Alcívar y Espinoza coinciden con Garzón en que aún se debe esperar unas semanas más para ratificar que la situación se mantiene; y entonces sí pensar en liberar las medidas que aún se mantienen, como el uso de las mascarillas en espacios abiertos.

Nosotros estamos pensando en hacer una ceremonia especial para quitarnos la mascarilla en nuestro parque central. Pero en las clases y reuniones de trabajo aún las seguiremos usando.

Dr. Fernando Espinoza