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Un 6 de enero lleno de regalos y roscas
Fue un Día de Reyes solidario y de unión familiar. Mientras unos hacían largas filas en locales del centro en busca de la tradicional rosca, otros dejaban aflorar su lado más solidario con alguna obra social.

Fue un Día de Reyes solidario y de unión familiar. Mientras unos hacían largas filas en locales del centro en busca de la tradicional rosca, otros dejaban aflorar su lado más solidario con alguna obra social.
Este último es el caso de Gustavo Vera y su colectivo independiente, Manos que dan Reciben, que en coordinación con la Junta de Beneficencia hizo llegar obsequios, chocolates y caritas pitadas a niños de Consulta Externa del hospital Roberto Gilbert.
La donación de cien juguetes la hizo un docente de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Guayaquil, adonde pertenece la mayoría de miembros de este movimiento. Otro catedrático, el licenciado Rodolfo Salas, fungió de maestro de ceremonia.
En algunos locales comerciales, como en el Unipark o la Canoa, del centro, las filas por conseguir una rosca de reyes se mantuvieron largas durante toda la mañana.
El dulce, que se sirve con chocolate caliente, es el pretexto perfecto para compartir una cita familiar y cerrar, ‘con rosca de oro’, las festividades de Navidad. BIMP