En Quito, la indisciplina se cambia de barrio

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En Quito, la indisciplina se cambia de barrio

El Centro Histórico reemplazó a Chillogallo como zona de más aglomeraciones. El incremento de alertas en Iñaquito preocupa a las autoridades.

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Pese a que ya no estamos en época festiva, las aglomeraciones en el Centro Histórico continúan. Agencia (ag-extra ag-expreso ag-quito)HENRY LAPO

Dos semanas antes de Navidad, el índice de clientes que empezaron a llegar hasta la boutique de Grecia Palacio, ubicada en la calle Chile del Centro Histórico de Quito, se disparó. Para la emprendedora, la treintena diaria de compradores fue un alivio tras las fuertes pérdidas económicas a las que se había enfrentado desde marzo de 2020. Al menos hasta que el 23 de diciembre contrajo COVID-19.

“No sé si fue en el local, porque tomábamos todas las precauciones, el alcohol, la gel, las mascarillas. Pero había tanta gente que también pudo ser cuando salía a almorzar o cuando iba al banco”, reflexionó.

Y es que, durante el último mes de 2020, el Centro Histórico reemplazó a Chillogallo, en el sur de la ciudad, como el sitio de mayor cantidad de aglomeraciones en el distrito. El total de incidentes, según datos del ECU 911 y la Agencia Metropolitana de Control, es de 3.668 aglomeraciones entre el inicio de la emergencia sanitaria y el pasado 10 de enero.

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Johnny Núñez, coordinador de la Asamblea Ciudadana del sector, considera que el incremento de personas en el centro no se debió solo a las festividades decembrinas, sino al considerable aumento de vendedores informales y la falta de control de las autoridades.

“Cada vez hay más vendedores en las aceras y los pasajes, tanto que se vuelve difícil caminar”, señaló. Las calles más afectadas por el numeroso índice de visitantes son las peatonalizadas del centro, entra las que están las avenidas Chile, Venezuela y García Moreno.

El sector también registra numerosos incidentes de escándalos en la vía pública y libadores, que superan con creces las mil alarmas cada uno en los últimos diez meses. En diciembre se reforzó la seguridad del sector, con una división por cuadrantes y una mayor cantidad de policías.

Sin embargo, para Jenny Rosas, propietaria del restaurante Dulcesitos y Café, se debe reforzar los controles principalmente en horas de la noche y reparar la luminaria. “A diferencia de la mañana, en la noche no hay gente caminando en el centro, porque no hay a dónde ir. Nosotros cerramos a las 7 y somos los últimos de la cuadra, pero eso es porque de noche hay pocos policías y lo que hay es personas sospechosas tomando. Debe haber seguridad para que los negocios atiendan hasta más tarde y la gente no venga de golpe en el día”, comentó.

Otro sector donde las aglomeraciones se han incrementado sorpresivamente es en la parroquia Iñaquito, que registra 1.127 alarmas.

La Secretaría de Seguridad y Gobernanza reporta que la muchedumbre se reúne no por compras, sino por trámites, pues a diario llegan cientos de personas hasta el Registro Civil, el Complejo Judicial y la Plataforma Financiera. Pero no son los usuarios los que necesariamente generan las aglomeraciones, sino que al igual en el centro, también se han sumado numerosos vendedores informales.

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Denia Morales, administradora de un local en el centro comercial El Caracol, comenta que, pese a los intentos por organizar a los informales, a diario hay cada vez más personas en la acera en los exteriores del sitio. “Es un problema gigante. Siempre hubo vendedores, pero ahora no se puede ni pasar. Los locales se han quejado con la Policía varias veces, porque no solo es una preocupación por el virus, sino que la gente no entra a comprar. En Navidad había cientos de personas, sobre todo el 23 y el 24 de diciembre”, subrayó.

En el sector también ha subido el número de escándalos en la vía pública, sobrepasando las 1.300 alarmas y se han retirado y multado a más de 800 libadores.

Curiosamente, el número de contagios de coronavirus en ambos sectores no se ha disparado, con Iñaquito en el octavo puesto, y el Centro Histórico en el décimo. Según datos del Ministerio de Salud Pública, la mayor cantidad de casos positivos continúa registrándose en Chillogallo, seguido por las parroquias de Guamaní, Calderón y Cotocollao.