Una avería técnica y afasia municipal los anegaron en lodo

  Quito

Una avería técnica y afasia municipal los anegaron en lodo

No fueron alertados y se inundaron las casas en Santa Clara del Común. Los colectores colapsaron. La gente anuncia que los quitarán ellos mismos

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Minga. Varios vecinos se unieron para sacar en carretillas el lodo que ingresó a la planta baja de las viviendasGustavo Guamán

La alarma comunitaria no se activó y la inundación se les vino encima a los habitantes del barrio Santa Clara del Común, norte de Quito, el pasado domingo.

Doris Sigcha, moradora del sector, lamentó que la señal del control no haya hecho conexión con la caja de seguridad. “Siempre que llueve alertamos a los vecinos para que entre todos salgamos a limpiar los colectores y evitar estas desgracias. Ya nos pasó en dos ocasiones más, hace tres años. Esta vez nos ganó la corriente y ahora estamos padeciendo las pérdidas materiales”.

Según la mujer, desde hace siete años no duermen ni viven en paz cuando llueve. Su temor son “las aguas”, las que caen del cielo y las que circulan por la quebrada que se desbordó, conocida como “la seca”.

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“Cuando oímos que el cielo cruje todos salimos a limpiar con palas, rastrillos y demás herramientas los ductos de desfogue de desechos, así sea en la madrugada e incluso poniendo en riesgo nuestra integridad”.

Según ellos, realizan estas labores para vivir bien, “ya que las autoridades no pensaron que lo que pusieron podía colapsar. Lo hacemos desde que construyeron el puente”, añadió Sigcha.

Dos días después de la inundación, en donde no se contabilizó pérdidas humanas, las labores de limpieza, remoción de escombros, recuperación de objetos de valor no cesaban.

Siete familias fueron las más afectadas y la planta baja de las viviendas quedaron enterradas por la avalancha de desperdicios que trajo la corriente.

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Desechos. Artículos electrónicos como computadoras, equipos de sonido, impresoras, cocinas y otros se extrajeron del lodo pero están inserviblesGustavo Guamán

Blanca Gavela, una de las damnificadas, contó que esta es la tercera vez que enfrentan un fenómeno de este tipo. Asimismo su hermano casi muere, también por tercera ocasión.

“El agua lo alcanzó en su cuarto. Estaba arrinconado y el agua llegó hasta el tumbado. Él se quedó solo con la cabeza fuera y gracias a unos vecinos logró sobrevivir. Volvió a nacer, pero si nos vuelve a pasar esto seguramente ya no correremos con la suerte de salvarlo”.

Además, la mujer recalcó que desde hace años han solicitado al Municipio la remoción de los recolectores para evitar este tipo de inconvenientes, pero la respuesta siempre ha sido la misma: el silencio.

“Si no nos dan una solución nosotros vamos a tomar cartas en el asunto y como barrio nos uniremos para derribar esa construcción. No podemos seguir corriendo riesgos. Ya estamos decididos. Ya no daremos más treguas”, aseveró la mujer.

La Prefectura dispuso 14 volquetas y dos palas mecánicas para retirar las montañas de tierra y lodo que quedaron en la calle principal y otros rincones.

Hasta ayer, se realizaron casi 400 viajes con este material, el mismo que fue desechado en San Antonio de Pichincha.

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El alcalde de Quito, Santiago Guarderas, al respecto dijo que “de las canteras que antes explotaban, bajó lodo y rocas por la fuerte precipitación, generando el colapso de los colectores”.

Agradeció que no hubo heridos o víctimas mortales e indicó que esto fue solamente una cuestión material y que las empresas municipales ya están interviniendo en el lugar.

Si el Municipio no nos da solución, vamos a destruir los colectores que hicieron mal

Doris Sigcha- Damnificada

“Tendremos que hacer la infraestructura necesaria para garantizar la seguridad de estas personas. Estamos en el proceso de evacuación completa. Entregamos frazadas, kits alimenticios. Hemos destinado más de 8 millones para ayudas de este tipo pero hay cosas que no dependen de nosotros”, finalizó.