Opinión

Las guerreras kurdas de Sinjar

“Una mujer libre, es en todas las esferas de la vida...

Tras el largo relato de los más de siete años de la guerra en Siria en la que como siempre intervino también la potencia norteamericana esta vez bajo el supuesto de ayudar a los rebeldes que querían dar fin al gobierno de ese país, aventura bélica que es en estos años en la que peor le ha ido, el Estado Islámico (EI) o Daesh (por su acrónimo en árabe) invadió la ciudad de Sinjar, en el sur del Kurdistán iraquí, cometiendo en 2014 una brutal masacre contra los yizadíes y luego en el norte y este de Siria. 

Para defender su autonomía han tenido especial relevancia las mujeres guerreras kurdas, según lo expresado por Heza Sengal, guerrera yazidí kurda (26), que actualmente habita en las montañas de Rojava, en Siria (publicación del Telégrafo el domingo pasado), quien relata que el EI secuestró en el 2014 a 25 miembros de su familia, siendo encarcelados primero en territorio iraquí y luego llevados a Siria -fueron torturados para crearles temor-, separaron a las niñas y jóvenes de sus madres para ser llevadas al llamado “mercado de mujeres” en la ciudad de Raqqa, la capital del califato del EI, y allí eran vendidas luego de ser “usadas” como esclavas sexuales, por lo que muchas se suicidaron, siendo estos hechos traumáticos lo que movilizaron a su organización a la resistencia armada, especialmente para liberar a las víctimas, consiguiendo al final derrotar al EI, lo que ejércitos más poderosos no pudieron.

Llama la atención, sin dejar de ser curiosa e importante la explicación que hace la guerrera kurda de por qué, a diferencia de otros ejércitos en el Medio Oriente y la mayoría del mundo, las mujeres kurdas siempre están en la primera línea de combate, y la razón fundamental es de que en verdad los combatientes del EI tienen la convicción de que si mueren a manos de un soldado hombre se convierten en mártires y van al paraíso, pero si caen a manos de una mujer son deshonrados y nunca irán a ese lugar de gloria eterna. 

Ella lo ratifica y agrega: La ideología de las mujeres kurdas es construir una sociedad libre con hombres y mujeres libres, influenciada por las feministas históricas occidentales, pero ellas no se llaman feministas. “Una mujer libre, es en todas las esferas de la vida. Reconstruye la sociedad y la historia a través de la experiencia y la lucha femenina”. ¡Bravo!