Editoriales

Voto ¿obligatorio?

"Se inicia una campaña sin propuestas. Al menos debería debatirse la conveniencia de insistir, o no, en el voto obligatorio".

El debate al respecto viene de lejos. Prácticamente desde la formación de la República. Una buena parte de los países del mundo tienen inscripción obligatoria de los potenciales electores, pero la decisión de sufragar queda a la voluntad de hacerlo o no.

Ahora, sometidos los ciudadanos a las restricciones que impone la pandemia, se ha debido extender el horario de las votaciones en ánimo de evitar aglomeraciones; es de desear que los sufragantes cumplan con la obligación de usar mascarilla y mantengan el distanciamiento físico recomendado.

En todo caso, no se pueden cambiar hoy las reglas del juego, pero es conveniente que el tema de la obligatoriedad del voto se debata en la campaña.

Resulta importante educar en la responsabilidad cívica que conlleva el decidir con el voto el destino de la república y el de otras jurisdicciones territoriales. Si los ciudadanos logran tenerlo claro, acudirán voluntariamente a las urnas a ejercer su derecho de sufragar. En cambio, si concurren para satisfacer el requisito que les permite obtener el certificado de votación, muchos pedirán dispensa médica para abstenerse de hacerlo y otros concurrirán a desgano para cumplir una obligación, lo cual es muy negativo para el desarrollo democrático del Ecuador.