Vías expeditas

  Editoriales

Vías expeditas

La concesión de esta vía contempla la ampliación a seis carriles. Es hora de dejar de lado las soluciones parche...’.

El Estado concesiona carreteras con la finalidad de contar con vías de calidad que permitan el desplazamiento seguro de la población. La concesionaria debe encargarse de su mantenimiento. Sin embargo, en muchos casos ello no se cumple, no solo por ineficiencia sino por falta de planificación en cuanto al creciente flujo de automotores.

Tal es el caso de la vía a la Costa, que se ve congestionada los domingos y fines de feriado cuando miles de turistas regresan de las playas.

En el tramo Progreso-Guayaquil se ha implementado un tercer carril de retorno que en parte evita que se forme un embudo de tráfico antes de llegar al peaje de Chongón, pero provoca otros problemas: accidentes de tránsito y lentitud de la caravana en algunos trechos debido a que los conductores no respetan los límites de velocidad establecidos. Los conos que marcan la línea entre el tercer carril de retorno y el único de ida, resultan insuficientes para impedir que algunos conductores intenten rebasar temerariamente. Y la ausencia de agentes de tránsito, en ciertos tramos, también es notaria.

La concesión de esta vía contempla la ampliación a seis carriles. Es hora de dejar de lado las soluciones parche y, asimismo, de que las autoridades competentes controlen el tránsito con efectividad.