Editoriales

La política del TikTok

"Mal harían los candidatos que han recibido resultados inesperados, las encuestadoras, los analistas y los periodistas en no ver que la clase política cambió el terno por los bailes y, aun así, puede tener un plan de gobierno con pegada"

De la política de frac, con pipa y tabaco inglés a los bailes del TikTok. Las salidas de tono de los dirigentes políticos de Ecuador, históricas y actuales, que hacen eco en la población, terminan también trasladándose a las urnas. Esa talla que ostentaba allá por los 90 quien luego ocupara el cargo de alcalde de Guayaquil por más de 20 años fue vitoreada por los votantes y representaba el tono de la clase política. Hoy, el elector y el aire que se respira en ese entorno es otro. Es más jovial, es más informal, más desenfadado y prefiere la patineta a la raya planchada de los pantalones.

El resultado, aún provisional, de las elecciones de este domingo solo hace más evidente esa conclusión. Las redes sociales y la capacidad del candidato de construir un personaje con el que el ciudadano pueda identificarse han sido clave para atraer votos.

Mal harían los políticos que han recibido resultados inesperados, las encuestadoras que presentaron pronósticos sin un posterior aterrizaje en el escrutinio, los analistas y también los medios en empeñarse en defender el inmovilismo. Cada generación tiene sus formas y sus afinidades, no verlas es quedarse atrás. Dese por inaugurada la etapa de la política del TikTok que no por irreverente deja de tener una estrategia y unos planes de sustento.