Investigue el que sea

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Investigue el que sea

Entiéndase éxito por recuperación de dinero, depuración de corruptos, judicialización de casos irregulares...

Habría que investigar, como bien dice el presidente del país, el origen de su patrimonio para resolver cualquier inquietud que tenga la ciudadanía. Eso debería investigarse con respecto a él como con cualquier funcionario público. El asunto es averiguar si hubo alguna irregularidad o incoherencia. Pero el asunto hoy es otro.

Está todo el mundo concentrado en quién va a ponerse a indagar dentro de la Asamblea la información que pueda ofrecer el jefe de Estado. Como si importara. Esto es, como si lo que fuera a hacer el Legislativo -sea la comisión que sea- fuera a tener alguna consecuencia. Como si esa pugna entre predispuestos legisladores tuviera un trasfondo de lucha por la transparencia y no uno de distorsión. Como si alguna investigación, juicio político o solicitud de información desde ese estamento hubiera resultado alguna vez en un éxito. Entiéndase éxito por recuperación de dinero, depuración de corruptos, judicialización de casos irregulares...

Hay decenas de ejemplos -unos enérgicos, otros rutinarios- en los que el Legislativo ha abordado polémicas concernientes a políticos y ni uno solo ha abierto la vía para el resarcimiento o la sanción al protagonista de turno. No peleen, que no importa.