Editoriales

El espejo de Sucre

En esta trama escandalosa de operaciones extrabursátiles nadie debe dejar de ser investigado, nada debe quedar impune. El caso Seguros Sucre no debe repetirse.

Es curioso que desde el año 2018, cuando comenzaron a circular las alertas por todas las instituciones públicas en relación a las inversiones dudosas del Instituto de Seguridad Social de la Policía (Isspol), nadie haya movido un dedo para indagar. Es más curioso aún que nadie haya relacionado este caso con el de Seguros Sucre, que realizó operaciones similares al Isspol, por unos 7 millones de dólares.

Las superintendencias de Bancos, de Compañías, la UAFE (Unidad de Análisis Financiero y Económico), la Contraloría, incluso el exdirectorio del Isspol, no pueden excusarse luego de las sendas cartas enviadas por José Ibáñez, quien detectó estos indicios en la casa de valores del mismo Estado, Valpacífico, de la que fue su gerente y de la que lo echaron por denunciar.

Lo más raro es que, como dice el refrán popular, los pájaros comenzaron a disparar contra las escopetas. El denunciante fue denunciado por denunciar. Hoy, con las acciones ya conocidas por la sociedad ecuatoriana, puede decirse que todo se ocultó.

En esta trama escandalosa de operaciones extrabursátiles nadie debe dejar de ser investigado, nada debe quedar impune. El caso Seguros Sucre no debe repetirse.