Editoriales

Auspicio del Caribe

Es curioso que Ma. Fernanda Espinosa no cuente con el respaldo de sus antiguos aliados del socialismo del siglo XXI’.

De forma salpicada y en diferentes ámbitos, pero Antigua y Barbuda no deja de hacer guiños a Ecuador. Lo último: el apoyo a María Fernanda Espinosa para que se postule como candidata a secretaria general de la OEA, tras el distanciamiento manifiesto del Gobierno, que mantiene su respaldo a Luis Almagro. La excanciller ha encontrado en el paraíso caribeño y fiscal una vía para materializar sus expectativas. El mismo territorio es miembro de Petrocaribe, esa alianza con Venezuela para comprar petróleo a precios preferenciales. Con el régimen de Nicolás Maduro detrás, al menos en el plano comercial, la exfuncionaria en cambio no ha obtenido el respaldo -públicamente- de sus antiguos aliados ecuatorianos del socialismo del siglo XXI.

No deja de sorprender, además, que Antigua y Barbuda haya aparecido puntualmente en asuntos mediáticos o de trascendencia pública con Ecuador. En septiembre, por ejemplo, la Cancillería informó que los ciudadanos ecuatorianos no necesitarán visa para ingresar al territorio en el que, coincidencialmente, se encuentra la sede del Meinl Bank, esa entidad financiera que formaba parte de la trama de Odebrecht y a través de la cual se canalizaban los pagos de sobornos a las autoridades. Curioso, cuanto menos, ese cruce de hechos.