Tiempo de sumar

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Tiempo de sumar

Es tiempo de aportar, no solo el de esperar que recetas mágicas vengan digitadas desde arriba, sino el de contribuir con nuestro esfuerzo para reactivar la maquinaria social. Es tiempo de sumar

No es un año cualquiera el que ya tenemos encima. Tras dos en que fuimos arrasados por las circunstancias y la vida nos cambió de un momento a otro, es posible que enfrentemos un tiempo en el que tengamos un rol protagónico, más al alcance de nuestras manos, y que de algún modo controlemos.

Hemos pasado aferrados al timón mientras la tormenta no parecía dar tregua y sin otra alternativa que acomodarnos a las circunstancias y pelearla como sea. ¿Qué viene ahora?

Es época de reactivarnos.

No en vano desde las alturas del poder hablan del año del resurgimiento económico, aquel en el que cortaremos la tendencia a la baja de todos nuestros indicadores como país. Uno de ellos debería quitarnos el sueño: casi 3 de cada 4 de nuestros trabajadores son informales, es decir, están por fuera del sistema de protección social.

En democracias sólidas y avanzadas la cifra sería leída de este modo: “existe un desempleo del 75 %”. Un dato brutal, simplemente increíble por lo doloroso. En cambio nosotros, subdesarrollados, la leemos como nos conviene: nos gusta pensar que los trabajadores informales -por ejemplo, los incontables vendedores de lo que sea en miles de nuestras esquinas- no son desempleados. Nos gusta creer que tienen un oficio.

Y la verdad es que lo único que poseen es una admirable determinación por generar ingresos. Pero no las ventajas de un trabajo formal: horarios, remuneración justa, descanso, asistencia, vacaciones…

La reactivación debe atacar esa realidad, por ejemplo. Se debe propiciar un entorno que facilite la creación de empleos reales y el incremento de la productividad. Eso no es solo tarea del Gobierno Nacional; por supuesto que él encabeza la responsabilidad de generar las condiciones adecuadas, pero no es el único. El sector privado tiene -debe tener- un alto grado de compromiso en el reto. Debe invertir, arriesgar, creer. Invertir, arriesgar, creer.

Es tiempo de aportar, no solo el de esperar que recetas mágicas vengan digitadas desde arriba, sino el de contribuir con nuestro esfuerzo para reactivar la maquinaria social. Es tiempo de sumar.