Columnas

El viaje de la vicepresidente

"Ningún funcionario en este gobierno y peor en el anterior, de este alto nivel, ha hecho excelentes y buenas gestiones en tan corto tiempo y a muy bajo costo como la vicepresidente María Alejandra Muñoz-Seminario"

La vicepresidente de Ecuador María Alejandra Muñoz-Seminario viajó a Europa en cumplimiento de una de las tareas a ella entregadas por Lenín Moreno. Estuvo 7 días en España, Italia y Países Bajos, entre el 6 y el 12 de noviembre de 2020.

Visitó el Hospital La Paz, en Madrid, y la clínica de la Universidad de Navarra, sede del tratamiento de protones para tumores sólidos en la niñez.

Coordinó el viaje de un adolescente que tiene sarcoma (cáncer en huesos o músculos). Otro con cáncer renal avanzado para ser atendidos en la clínica de la Universidad de Navarra.

Buscó alianzas con hospitales españoles para que atiendan, sin costo, a niños ecuatorianos con cáncer y enfermedades catastróficas que necesiten trasplantes (los hospitales públicos del Ecuador no lo ofrecen) y buscó crear alianzas con organizaciones en Roma.

Visitó la sede del Programa Mundial de Alimentos (PMA), en Roma para ampliar el acceso a la asistencia de la desnutrición infantil crónica en Ecuador.

Estuvo en Scholas Ocurrentes, fundada por el papa Francisco para retomar acuerdos sobre educación, con adolescentes huérfanos que están en casas de acogida, suspendidos por la pandemia de virus chino COVID-19.

La gira costó al Estado $5.555,92, más el impuesto del IVA por pasajes aéreos.

Algo muy raro: ahorró el 70 % en viáticos y subsistencias suyos y de dos funcionarias en el exterior, incluidos costos de pasajes aéreos.

Su familia pagó todos sus propios gastos para estar con el Papa. Ningún financiamiento del Estado tampoco en pasajes aéreos.

Ha reducido el Presupuesto de la Vicepresidencia en 11 % y prevé llegar al 15 % hasta el fin de 2020.

Ningún funcionario en este gobierno y peor en el anterior, de este alto nivel, ha hecho excelentes y buenas gestiones en tan corto tiempo y a muy bajo costo como la vicepresidente María Alejandra Muñoz-Seminario. Digna de encomio y no crítica malsana.