Columnas

Internet y redes sociales

La internet y las redes sociales usadas de manera legítima y sin malicia son beneficiosas para la sociedad, porque la mantienen informada y comunicada al instante.

La internet es una gran plataforma informática abierta y descentralizada de alcance global, que interconecta infinidad de sistemas de redes mediante una diversidad de servicios y recursos. Las “redes sociales” surgen con la internet y han marcado un hito en materia de difusión masiva debido a su alcance, características e impacto en la sociedad actual. Ambas son producto de la modernidad y tecnología, y transformaron el mundo de la comunicación y del conocimiento. Las hay en el ámbito general o en temas específicos de interés de grupos o segmentos determinados, como social, político, corporativo o de personas naturales, de negocios, científicos, académicos, investigación, etc., permitiendo lograr una comunicación interactiva y dinámica.

“Sin embargo, el objetivo común se cumple en tanto se logra una comunicación fluida y eficaz con grupos específicos de interés, incluyendo esto desde la posibilidad de atender la necesidad de pertenencia social hasta facilitar la proyección y posicionamiento de empresas, bienes, servicios o incluso para ser utilizadas en campañas políticas” (Harold Hütt Herrera- 2013)

La comunicación, definida como “el proceso simbólico a través del cual se produce, mantiene, repara y transforma la realidad” (Carey -1989), da sentido a la formación de una red social como forjadores de una determinada realidad, la cual puede ser verdadera o falsa.

La internet y las redes sociales usadas de manera legítima y sin malicia son beneficiosas para la sociedad, porque la mantienen informada y comunicada al instante. Pero son dañinas cuando las utilizan personas sin escrúpulos, de manera perversa, valiéndose del anonimato, de cuentas falsas o “troles”, para crear infundios que desnaturalizan la realidad o verdad, para cometer delitos informáticos, como estafas, víctimas sexuales o para causar daño al honor y la honra de las personas.

Los usuarios de las redes deben verificar y contrastar la información para no caer en el engaño de los piratas informáticos ni de los corruptos que utilizan estos medios para sus protervos fines.