Durmiendo con el enemigo

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Durmiendo con el enemigo

Ante la pregunta concerniente a la posibilidad de indultar a los políticos presos del correato, Francisco Jiménez responde: “Estamos ahorita en un proceso que está en marcha de negociaciones y yo no quiero afectarlo con mis declaraciones. En los próximos días tomaremos decisiones claras. -¿Nos confirmas tú que lo están revisando? -Lo estamos valorando. Primero los hechos jurídicos del proceso y segundo, la estabilidad política”. Lean entre líneas. Luego, cuestionado sobre una amnistía, indulto o revisión del proceso de Correa responde: “No somos gente de odio”. ¿A qué se refiere Jiménez? ¿Es posible la revisión judicial del proceso de Correa? En ninguna parte del mundo. Pero aquí… gracias a la abusiva creación de cinco instancias judiciales, es posible.

Un político experimentado sabe que no siempre que te ponen un micrófono ante la boca debes hablar. Gracias a Dios, Jiménez no. Porque lo que nos contó es oro en polvo. Aunque ahora lo niegue, han venido haciendo bajo la mesa exactamente aquello contra lo cual votamos: una negociación que aún nos negamos a creer por la inmoral podredumbre que representa. Esto es posible porque el correato diseñó un sistema judicial que pone a la sociedad en indefensión frente al delito. Fíjense: en todo el mundo se puede apelar de la sentencia de primera instancia. Luego está el recurso de revisar la sentencia mediante la casación en segunda instancia. Y hasta ahí llega la cosa en todo el planeta. Menos aquí. Porque la banda de delincuentes introdujo dos instancias más: la primera, en la Constitución (art. 94). Y otra -en las narices de la oposición (art. 68, COIP)- que permite una quinta revisión de la sentencia.

Ya es bastante malo estar durmiendo con el enemigo porque nadie hizo nada para impedir que esto sucediera. Pero estar negociando con él, es inaceptable. No va a detenerse ante nada con tal de lograr la revisión. Sin embargo, la consulta para poner en vigencia la Constitución del 98 y cortar de un solo tajo los peligros latentes del correato ante un eventual efecto Macri el 2025, ni siquiera es considerada. Cómo dueles, Ecuador.