Arrogancia sin límites

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Arrogancia sin límites

Pero después de 1.500 años de historia, llegan nuestros robolucionarios y convierten el HC en un ítem farmacéutico: la garantía del derecho a la salud

Los albores del ‘habeas corpus’ se encuentran en el Imperio Romano, año 533 d. C., en el Interdicto De Homine Libero Exhibendo “que resume… el aporte del Derecho Romano a la protección jurídica de la libertad”. (Petit, 1954).

Pero después de 1.500 años de historia, llegan nuestros robolucionarios y convierten el HC en un ítem farmacéutico: la garantía del derecho a la salud.

Para que el lector entienda la salvajada jurídica que esto representa, es como si se utilizara la garantía del derecho a la información llamada ‘habeas data’, para sacar condenados de la cárcel. Aun la nueva generación de garantistas entiende que -así como no es posible utilizar el ‘habeas data’ para sacar presos- tampoco es posible el uso del ‘habeas corpus’ para garantizar la salud, pues este es una garantía específica de la libertad, no de los sanguinolentos delirios de Glas. Para tutelar la salud existe la llamada “acción de protección” en el art. 88 CRE. Pero aquí es donde hace su magistral entrada “la mejor corte de la historia”, quien “interpretó” el art. 89 de la Constitución ( “el recurso se interpondrá ante la Corte Provincial de Justicia”) y le dio la potestad de tramitarlo a los jueces de primera instancia. ¿Puede interpretarse la Constitución en sentido contrario al escrito? No. La interpretación es conforme al texto. “El texto es siempre el marco dentro del cual el intérprete debe operar y del cual el intérprete no puede separarse”. […] “Él no crea un texto nuevo. El intérprete no puede dar al texto un significado interpretativo que el propio texto no pueda tolerar. El límite a la interpretación jurídica es el límite del texto jurídico”. (Barak, 2017). ¿Si la Constitución dice “Corte Superior”, puede la CC “interpretar” que eso significa “juez de primera instancia”? La respuesta es suya, lector.

Si la CC hubiera respetado la Constitución en lugar de “interpretarla” a su antojo, los jueces no hubieran podido hacer de las suyas intentando liberar a Glas. La CC es quien abre la Caja de Pandora. Lo increíble es la arrogancia de -habiendo sumido torpemente al país en semejante caos- no mover un dedo para corregirlo.