Columnas

Un nuevo viento

Es el momento de comprender que el futuro del país está en nuestras manos

Se respira calma. Al menos ya sabemos el rumbo que se busca, pero nada asegura que lleguemos a buen puerto a menos que todos trabajemos con ese fin.

Desde la proclamación de los resultados parciales, cuando ya todo apuntaba al ganador, pudimos escuchar un discurso conciliador, una llamada a todos a hacer eco del lema de campaña, ¡encontrémonos!, esto recién empieza y vamos juntos, estamos para escuchar a todos, trabajemos juntos por el país. Lejos de tarimas con música estruendosa y bailes rimbombantes, podíamos ver al futuro presidente, un hombre de familia, rodeado de sus seres queridos, esposa e hijos, amigos y colaboradores, que lucharon hombro a hombro para hacer realidad ese momento. El mensaje era claro, el apoyo incondicional de su familia para el sacrifico al que se enfrentaba, ser presidente, ser el presidente de todos los ecuatorianos. Gobernar para sacar al país del hoyo en el que se encuentra. Terminar su gobierno luego de cuatro años con la satisfacción del deber cumplido, para que él, sus hijos y nietos puedan caminar por las calles del Ecuador con la frente en alto. Su objetivo, servir. Trabajar por los más necesitados, con honestidad y con la determinación que lo ha caracterizado toda su vida.

La tarea no es fácil, recibe un país enfermo y en quiebra, endeudado y sitiado por grupos de poder que buscan sacar ventaja del desgobierno, imponer sus intereses por medio de la fuerza, el descrédito y las amenazas. ¿Podrá el presidente electo lograr su cometido? ¿Podrá sortear todas las dificultades que enfrentará? El rumbo está claro y el camino está marcado, pero nada se logrará si nos limitamos a demandar de su trabajo los resultados. La tarea es de todos, el llamado ahora es: encontrémonos para trabajar juntos. Sacar el país adelante es tarea de todos. Desde lo público, marcar la cancha con reglas claras, administrar el erario público con honestidad y eficiencia, atender a los más necesitados. Desde lo privado, producir, generar trabajo, pagar impuestos. Es el momento de comprender que el futuro del país está en nuestras manos.