Columnas

Sorprendió hasta a Harari

Una vez más, la combinación de democracia en lo político y libertad en lo económico, derrotan al autoritarismo: ¿es eso suficiente para alcanzar la paz global?

Yuval Harari debe ser uno de los más connotados pensadores contemporáneos. De origen israelí, es escritor, historiador y gran intérprete de la realidad, enlazando los acontecimientos históricos y proyectando el comportamiento de personas, comunidades y naciones.

Tiene varios libros, pero es célebre la tríada Sapiens, Homo Deus y 21 lecciones para el Siglo XXI. En ellos, con argumentos sensatos, concluía que la mejor póliza de seguros que tenía el mundo era la reflexión de que los costos de agredir a otros eran mayores que los beneficios que se obtenían. Es decir, el mundo está tan interconectado y globalizado que le era impensable lograr algún beneficio en la guerra, versus la represión inmediata de la comunidad internacional. Este pensamiento es perfectamente racional, y a pesar de las explicaciones fantásticas de Harari sobre el comportamiento humano, particularmente en su libro Homo Deus, no fue lo que ocurrió con la invasión rusa a Ucrania. Y claro, como decía Platón, el origen de las disputas es siempre no entender los límites del otro.

El punto que a todos nos sorprendió, a la luz de la reacción de Occidente, es que la respuesta ha sido inmediata y determinada. Rusia está pagando el precio de la irracionalidad de Putin: al país lo desenchufaron de la economía mundial. En su esencia creo que Harari no estaba equivocado, solamente que ni él, y mucho menos el resto del mundo, previeron que un país tan grande y poderoso como Rusia podría caer en manos de un autócrata, con un sistema carente de pesos y contrapesos democráticos.

En una reciente entrevista de la cadena TV India Today, Harari, frente a la sorpresa de lo ocurrido respecto de su obra literaria expresó: "solo intenté dar diferentes escenarios esperando que los humanos tomen sabias decisiones, pero sabiendo que nunca deberíamos subestimar la estupidez humana, que es una de las fuerzas más poderosas en la historia y especialmente cuando se trata de guerras". Ahora nos toca a todos interpretar la nueva realidad, posterior a la nueva derrota de una gasolinera con un botón nuclear: sus costos y consecuencias.