Carta a mis hijos

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Carta a mis hijos

"De este año salen con más templanza, pero también con más sensibilidad, para entender a los demás y cómo ayudar mejor"

Yo no tengo que explicarles lo duro que ha sido este año. Ustedes han visto el sufrimiento de algunas familias cercenadas por la pandemia. Han podido experimentar el miedo de tener a sus padres infectados, con la incertidumbre de cualquier desenlace. Se han esforzado, con las privaciones de libertad y movimiento que aquello significa, para cuidar que los demás miembros de la familia y compañeros no se infecten, por encima de cualquier preocupación por ustedes mismos.

Yo no tengo que explicarles el hambre de mucha gente que debió acatar obediente y resignada un confinamiento, esperando a que alguien ponga un pan en sus mesas, sabiendo que por sí mismos no podían ganárselo.

No tengo que explicarles la devoción por su deber que muchas personas dedicadas a curar, tuvieron y tienen, arriesgando sus vidas, y en muchos casos perdiéndolas por cumplir con ese deber.

Ustedes vieron, y no necesitan que les cuente la historia, de cómo desde el más sencillo obrero al más preparado gerente volcaron su mejor esfuerzo para mantener la rueda productiva girando, en instantes donde nada era ni cierto ni seguro.

Vieron también lo peor de la naturaleza humana; la más vil de la inconsciencia de aquellos que se robaron todo, hasta las medicinas, cuando otros morían por no tenerlas.

Este ha sido un año duro hijos queridos, pero en medio de las adversidades, agradezco a Dios que estén vivos y lo hayan vivido. De este año salen con más templanza y con más determinación para enfrentar lo que tenga que venir. Salen también fortalecidos con mayor sensibilidad y ternura para entender mejor el dolor de los demás, y comprender que siempre se puede hacer algo más de lo habitual para llevar amor y esperanza ahí donde hay desolación. Han descubierto también lo mejor de la naturaleza humana, y la razón de tener un poquito de semejanza a Él.

Al terminar el año yo no puedo prometerles un futuro mejor, puedo sí asegurarles que no importa lo que venga, lo enfrentaremos unidos con la frente alta y la mirada fiera, porque de aquí nadie nos lleva sin que le demos pelea. ¡Salud por un nuevo año muchachos!