Columnas

No amenacen, no se equivoquen

"Dejen de amenazar, mafiosos; cuidado la sociedad se levanta un día sin miedo y se les acaba el negocio del chantaje"

En cada oportunidad en que el Gobierno se ve abocado a tomar una decisión necesaria e impostergable, surge el grupito que siempre está al acecho para amenazar con provocar el caos, intimidar a las autoridades y buscar en la violencia el medio para imponerle a la sociedad su agenda.

Es el mismo grupo que es incapaz de crear empleo, que vive de lo que puede arrancarle a los contribuyentes con las dádivas del Estado, o que se aprovecha de oenegés internacionales a quienes les venden el romanticismo de sus causas, y que no se toman la molestia de ver su forma de vida burguesa. Tienen los mejores celulares en sus manos, pero critican a Apple por ganar mucho. Usan Word para escribir sus manifiestos, pero acusan a Bill Gates de capitalista rapaz. Se conectan por Zoom y con ello favorecen a una empresa que por su creatividad incrementó su valor en el 70 % en los últimos 3 meses, pero acusan a los empresarios de explotadores.

Dicen odiar a los gringos, pero ponen cara de niños buenos cuando solicitan visa americana. Hablan de los derechos de las clases desposeídas, pero solo pagan impuestos cuando se compran una cerveza importada.

Yo me pregunto: ¿en esta crisis, qué le han aportado al país? ¿Alguno de ellos inició una cruzada para ayudar a alguna provincia hermana? ¿Ustedes los han visto movilizados arrimando el hombro para servir a los más vulnerables? ¿Qué se creen, banda de rufianes que consumen mucho más de lo que producen, para tratarnos de imponer al resto de la sociedad su agenda de atraso paleolítico, a guisa de decirse prevalidos de la fuerza? ¿Cuánto tiempo más se van a aprovechar del miedo de algunos que no salieron de sus casas para frenarles el paso en octubre pasado, o de otros que no se percatan de sus objetivos finales?

En el país rondan pensamientos federalistas. No sean tontos, no los empujen, que si eso pasa van a tener que ponerse a trabajar para vivir, y eso no les va a gustar, porque estresa y porque no deja tiempo para pensar en tonterías superadas por la historia.

Dejen de amenazar a la sociedad, cuidado un día la sociedad se levanta sin miedo.