Paul E. Palacios | Apuestas deportivas
Sepan que hay ojos afuera vigilando lo que pueda hacerse delictivamente, y la justicia les llegará
Un tema que se viene investigando internacionalmente es el de las apuestas deportivas.
Se han producido sonados escándalos de arreglo de partidos, sobornos, extorsiones y otras formas de delitos que han corrompido una de las actividades más importantes de toda sociedad, como es el deporte, pues este involucra a todos los miembros de una familia, generando alegrías y pasiones.
Ha habido casos en el tenis, por ejemplo, así como en Fórmula 1, pero quizá en el deporte donde más nos debe preocupar es en el fútbol.
Ya a principios de 2015, la Liga Española contrató a un ente independiente para que investigara sus sospechas de partidos amañados, con la participación de ciertos clubes, jugadores, directivos y casas de apuestas. Pero en medio de esos temores, que estoy seguro muchos tendrán, hay una buena noticia: la Interpol tiene una unidad especializada en la investigación, la coordinación con autoridades de los diferentes países, el combate a la manipulación de resultados deportivos y la corrupción en el deporte. En los últimos años se han creado procesos, tecnología y marcos de cooperación para proteger la fe pública de la ciudadanía frente a la explotación con fines delictivos de los clubes, jugadores, dirigencias, federaciones y en general los involucrados en la marcha limpia del deporte. Así que si algunos pensaban que todo era cosa de delinquir localmente, y creen que no pasa nada, sepan que hay ojos afuera vigilando lo que pueda hacerse delictivamente, y la justicia les llegará.
La Interpol tiene la operación SOGA (acrónimo del inglés ‘soccer gambling’), que se dedica a levantar información sobre actores en las apuestas ilícitas (sin perder de vista a las fachadas supuestamente lícitas), plataformas de apuestas en línea, el amaño de partidos y las actividades conexas de blanqueo de capitales.
A pesar de que la ludopatía es algo que puede destrozar a una persona y a su entorno familiar, finalmente una apuesta que hace un adulto es parte de su libertad personal, pero no perdamos de vista su uso delictivo, porque alrededor de los juegos de azar se cocinan platos feos.