Columnas

Migrantes ecuatorianos a EE. UU.

En artículo del 27 de julio nos referimos al asunto. Valdría tomarlo en cuenta

Bajo el título “Un éxodo desgarrador: más personas de Ecuador se sienten obligadas a migrar a Estados Unidos”, diario El Universo de 19 de agosto reproduce un reportaje publicado en Al día Dallas, que destaca que se han registrado 71.945 encuentros con migrantes ecuatorianos en 2021, de octubre a julio, y narra en estremecedor resumen la odisea de los migrantes desde que salen de sus comunas originarias de Chimborazo, Cotopaxi y Tungurahua, que son las de mayor concentración de población indígena en el país, el viaje en avión a México, el cruce del río Bravo, su encuentro con la Patrulla Fronteriza que los envió al interior de EE. UU. a espera de comparecer ante una corte de inmigración. “Estamos presenciando la tercera migración masiva”, afirma Soledad Alvarez Velasco, catedrática de la Universidad de Houston y especialista en patrones de migración ecuatoriana a través de México, que destaca que hubo anteriores migraciones masivas, empezando por la de la década del 80, pero que entonces el éxodo era hacia Europa, principalmente Italia y España. “No hay opciones, dice. Hay una triple crisis en Ecuador: la crisis económica, la crisis sanitaria y además la crisis por falta de inversión, no le ponen atención al sector rural”. Y esta, la razón fundamental desde hace décadas de la migración de hombres del campo ecuatoriano, en especial a EE. UU. para servir en gran parte en empleos o labores de ínfima categoría, es culpa de la ceguera de las políticas de Estado de todos los gobiernos, que no han hecho nada o muy poco para fomentar y diversificar la producción alimentaria en el país. Necesitamos con urgencia emprender un gran plan de desarrollo agrícola, dejar de ver solo lo urbano. Ecuatorianos somos todos y merecemos igual atención de los poderes públicos. La prepotencia de los viejos dirigentes de la Conaie al presentar al Gobierno del presidente Lasso un plan económico y social exigiéndole que se pronuncie dentro de ocho días bajo amenaza de organizar movilizaciones, fue un desplante contestado con otro por el Ejecutivo, ya no el afable de campaña. Pero las cosas no pueden quedarse allí. Ecuador necesita poner en marcha de inmediato un plan real de fomento y producción agraria. En artículo del 27 de julio nos referimos al asunto. Valdría tomarlo en cuenta.