Columnas

Día Internacional de la Mujer

'El himno feminista que cantaban y su proclama: “la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía”, dio la vuelta al mundo'.

Con actos y manifestaciones feministas que tuvieron en común la protesta contra la violencia de género, que ha llevado al aumento a veces exponencial del número de femicidios en países como México, donde según cifras oficiales son asesinadas 10 mujeres a diario, se celebró el 8 de marzo el Día Universal de la Mujer. Precisamente en Ciudad de México la celebración fue una intensa jornada musical en el Zócalo, la plaza más importante, ante 50.000 personas, conducida por las cantautoras chilenas Mon Laferte y Ana Tijoux, la primera de las cuales al grito de ¡Ni una más, ni una más! y portando pañoleta verde, símbolo de la lucha de las mujeres, interpretó Canción sin miedo, un poderoso himno contra los femicidios escrito por la mexicana Vivir Quintana, acompañada de la autora y otras 40 colegas, según despacho de AFP México que publicó El Universo. En Chile, una masa de mujeres estimada en 500.000, marchó por el centro de Santiago exigiendo el fin de la violencia machista, y grupos de ellas replicaron la coreografía Un violador en tu camino, del colectivo Las Tesis. El himno feminista que cantaban y su proclama: “la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía”, dio la vuelta al mundo.

En Quito, mujeres de toda edad, blancas, mestizas, afroecuatorianas e indígenas amazónicas y serranas, se concentraron en diferentes puntos del centro norte para marchar hasta la plaza de Santo Domingo, en el centro histórico de la capital, reclamando al gobierno políticas públicas que verdaderamente las protejan y en contra de la violencia de género. Activistas portaban carteles con consignas como Vivas nos queremos y Quiero caminar sin miedo. La Policía abrió paso a la marcha pero bloqueó las calles de acceso a la Plaza Grande y al palacio de Carondelet. En Guayaquil la celebración fue diferente. Espacios destacados de la ciudad se iluminaron con luz morada, que representaría la lucha por los derechos de la mujer. Y en las calles se dio la carrera deportiva ‘Warmi runner’, con alrededor de 200 participantes, varias venidas de otros lugares del país, para un recorrido de 5 km que se inició en una plataforma instalada en la calle Elizalde, entre Pichincha y Malecón, con premios de más de $30.000. Puro festejo, como es el guayaco. ¡Abajo el coronavirus!