Columnas

Deterioro de las piscinas públicas

'Ojala que el plan macro de urbanización anunciado por la alcaldesa contemple entre los problemas del espacio público, este de las piscinas del Centro Cívico'.

En el primero de mis dos artículos anteriores titulados Hacia una ciudad más verde hice mención a la falta de mantenimiento de las hermosas piscinas del Centro Cívico, asunto al que se refiere Jorge Delgado Panchana, nuestro mejor nadador nacional de todos los tiempos y actual presidente de FENA (Federación Ecuatoriana de Natación), quien en una entrevista para diario El Universo sobre la posibilidad de que ese maltratado complejo de natación pueda desaparecer para construir ahí un nuevo parque acuático, se opone radicalmente a ello respondiendo que urge rescatarlas para la enseñanza deportiva y que si es necesario salir a las calles a protestar para impedirlo, debe hacerse. “Todos los que hacemos natación debemos aportar algo para que no desaparezcan las piscinas del Forestal”, dice categórico, sugiriendo que más bien podría estar allí un museo de la natación ecuatoriana que honre a quienes dieron gloria a Ecuador, empezando por Los Cuatro Mosqueteros del Guayas que ganaron en 1938 el Sudamericano de Lima, y agregamos nosotros varias figuras más encabezadas por el mismo Jorge Delgado Panchana, Mariuxi Febres-Cordero, Bimba Vallaza, y por quienes siguen dándonos honor y gloria, como Samantha Arévalo y Enderica, campeón de aguas abiertas. Sobre la antigua piscina municipal de Malecón y Loja, ya derrumbada y que era edificio patrimonial por ser la primera piscina que se construyó en Ecuador (1929), piensa que habría sido bueno construir allí la sede de FENA y mantener la piscina para entrenamientos. Finalmente, recuerda que la alcaldesa Cynthia Viteri fue nadadora, por lo que confía en que algo hará por rescatar el complejo, tanto más que el Ministerio de Cultura y Patrimonio habría propuesto a esa alcaldía tomar a su cargo la administración del Centro Cívico, donde las piscinas acusan el más notable deterioro. Ojalá eso ocurra y se obre de inmediato, empezando por la exoneración del pago del agua a las piscinas públicas, que se habría quitado de la Ley del Deporte; y que el plan macro de urbanización anunciado por la alcaldesa contemple entre los problemas del espacio público, este de las piscinas del Centro Cívico, tan poco acorde con el legítimo orgullo de nuestros campeones en el competitivo deporte de la natación.