Los unidos por la impunidad

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Los unidos por la impunidad

Esta recuperación en 12 meses tiene desesperados a los 'unidos por la impunidad' y sus acólitos

El gobierno del presidente Guillermo Lasso mañana cumple un año lleno de dificultades heredadas en su mayoría por los gobiernos de Rafael Correa y Lenín Moreno. Ambos, como elementos en común: la pérdida, y la receta del Foro de Sao Paulo, debilitar la institucionalidad en sus países. De ahí los continuos ataques a las instituciones más representativas, hasta antes del 2008: la Iglesia y las Fuerzas Armadas, pretendiendo que esta última jure lealtad y defender a la revolución ciudadana, dejando en claro que para Correa 'su proyecto' está por sobre la institucionalidad y el pueblo.

En dichos gobiernos perdimos los fondos del Feirep; la reserva internacional; el IESS fue descapitalizado al haberlo convertido en financiador del Estado; perdimos seguridad al haber acogido a las FARC, brazo armado de los carteles de la droga. Para dar paso a la corrupción eliminaron del pénsum académico la ética y la moral; al meterle la mano a la justicia, con leyes de impunidad para la delincuencia y la utilización de los organismos de justicia y control, como represores contra quienes consideraron opositores, perdimos la democracia; y por último, perdimos objetividad, escopolaminados por un Estado de propaganda que 12 años nos cuenteó y cuyos efectos estallaron los dos últimos años del gobierno de Moreno, sufriendo hasta hoy las consecuencias. Este casi primer año del gobierno de Lasso, como país, recuperamos la credibilidad de los organismos internacionales de crédito; la esperanza de vida con el COVID controlado, casi eliminado; hemos recuperado el crecimiento del PIB en 4,2 %; el empleo adecuado ha crecido en más de 300 mil plazas de trabajo.

Esta recuperación en 12 meses tiene desesperados a los 'unidos por la impunidad' y sus acólitos, porque quedan al descubierto sus trafasías y frustrados sus planes de retorno.

Frenar la caída de 14 años de pérdidas a todo nivel e iniciar la recuperación en un año, es un gran logro.

El presidente Guillermo Lasso debe aplicarse ahora en la satisfacción de las necesidades populares y esa posibilidad tiene desesperados a los unidos por la impunidad.