Columnas

Nunca es tarde

'Ojalá el presidente Moreno siga los pasos de Deng Xiaoping, y le llegue sabiduría, fortaleza y entereza de descartar el modelo erróneo de izquierda de sus proyectos...'

En el tiempo del Covid-19, la historia de la humanidad escribe un drama de muerte y miseria generalizadas, agravado en países con economías frágiles gracias a la tozudez de gobernantes carentes de sabiduría, fortaleza y entereza de reconocer un modelo erróneo y adoptar el modelo conveniente, opuesto o no a su ideología política. Dicha sabiduría permitió a China pasar de una economía rural sumergida en la miseria, a una economía boyante, ubicándola como segunda potencia mundial en apenas 30 años.

Tras la muerte de Mao Zedong, Deng Xiaoping, secretario general del Partido Comunista de China, el 18 de diciembre de 1978 propuso el cambio que denominó Salto hacia adelante con cuatro modernizaciones, abriendo el país a la inversión extranjera, creando zonas económicas especiales, con contrataciones masivas convenientes al inversionista y al Estado, gracias a la mano de obra barata, ventajas contractuales y fiscales. Se incentivó el ahorro en la población, e implementaron medidas de descentralización administrativa para lograr una mayor autosuficiencia de los gobiernos locales en la toma de decisiones sobre políticas de inversión y para evitar el desabastecimiento de bienes de consumo, lo que llevó a China a no necesitar incrementar recursos destinados a bonos solidarios; y a que en el 2001 entrara a la Organización Mundial del Comercio y en el 2008 a convertirse en la fábrica del mundo; mientras en Occidente se sufría la crisis financiera tras la quiebra de Lehman Brothers.

Los últimos 13 años, la economía ecuatoriana ha padecido de despilfarro irresponsable, robo descarado e ineptitud abrumadora, que han llevado al gobierno a arrastrar al borde de la quiebra al sector productivo esquilmado y a la clase media famélica, gracias a las recetas caducas de izquierda.

Ojalá el presidente Moreno siga los pasos de Deng Xiaoping, y le llegue sabiduría, fortaleza y entereza de descartar el modelo erróneo de izquierda de sus proyectos económicos urgentes y adoptar el modelo virtuoso, el del salto adelante y las 4 modernizaciones, ya que nunca es tarde para rectificar errores.