Columnas

Los objetivos de la pandilla

Esos serían los objetivos perseguidos por la pandilla, de frente a las futuras elecciones.

El 27 de septiembre de 2019, el presidente Lenín Moreno declaraba: “el socialismo del siglo XXI fue un grupo de pandilleros y mafiosos”; opinión compartida en vida por el Dr. Julio César Trujillo, quien además declaraba: “es lamentable que aún haya gente que quiere que un ratero sea presidente”. Criterios proféticos tras las sentencias del caso Sobornos 2012-2016-Arroz Verde.

Bajo tal realidad cabe preguntarse: ¿cuál es en el fondo la estrategia de Rafael Correa? Leyendo entre líneas sus declaraciones, replicadas por sus acólitos, la presidencia es un elemento de distracción; la estrategia es perseguir tres objetivos: el primero de ellos, lograr en alianzas, la mayoría parlamentaria. Bajo tal principio, considerando que el número de asambleístas depende de la fuerza del candidato presidencial, sus tres cartas sobre el tapete electoral son los candidatos: Andrés Arauz, por Centro Democrático; Ximena Peña, por Alianza PAIS, quien se ha expresado distante al morenismo; y Fabricio Correa, por Justicia Social. No debemos olvidar que el correato en sus 10 años se caracterizó por la dictadura parlamentaria al servicio y mandar de Rafael Correa.

El segundo objetivo, reforzar la “teoría” de la persecución política; bajo la figura de “actos de Estado”, tratando de camuflar y/o desvanecer, por no decir justificar los delitos cometidos y sentenciados; así lo develan las declaraciones del propio Correa, Arauz y Hernández, al referirse a la negativa, por parte del CNE, de la inscripción de Rafael Correa para la candidatura a la Vicepresidencia de la República, así como a las sentencias del caso Sobornos, apoyándose en el voto salvado del conjuez M. Ávila.

El tercer y último objetivo es, bajo la teoría de persecución política por actos de Estado, recurrir a la acción de Amparo Constitucional y ante la CIDH, lograr a toda costa la declaratoria de violación de derechos humanos, y así burlar la justicia, dejar limpios de culpa a los delincuentes y rehabilitar la posibilidad de retornar al poder. Esos serían los objetivos perseguidos por la pandilla, de frente a las futuras elecciones.