Columnas

Narcovendaval bolivariano

El gobierno del presidente Lasso está en la mira; el alza del pan y el paro de transportistas, buscan encender la chispa; porque a los gobiernos de derecha...

América Latina vive la tercera oleada socialista de su historia; la primera (décadas de los 50 a los 80), exportada por Cuba, aliada de la Rusia Soviética en la Guerra Fría. El objetivo, la hegemonía del comunismo en los países latinoamericanos, considerados el patio trasero de los Estados Unidos.

Las últimas oleadas (2019-2021) son, en lo táctico, originadas en el régimen castrista; en lo ideológico, abanderadas por el socialismo del siglo XXI (Foros de Sao Paulo y Sinaloa), exportadas y financiadas por el narcochavismo.

La estrategia, infiltrar en las capitales latinoamericanas subversivos vía migración, para desestabilizar los gobiernos, exacerbando los ánimos vía redes sociales y protestas callejeras.

El objetivo de estas últimas oleadas es obtener el poder hegemónico regional por los carteles internacionales de la droga. Para aquello es necesario convertir en narcorepúblicas a aquellas con gobiernos socialistas corruptos, para lograr protección en la producción, transporte, acopio y exportación de sus estupefacientes; así como el lavado de sus narcodólares, introduciéndolos en el sistema financiero de dichos países. Los gobiernos socialistas del siglo XXI de Argentina, Venezuela, Nicaragua, Bolivia y Ecuador son ejemplos de lo manifestado. 

En las dos últimas oleadas, la estrategia del ataque al estilo guerrilla urbana, financiada por los narcodólares y abanderada por el narcosocialismo del siglo XXI, ha sido la constante; así cobran vida las declaraciones de Diosdado Cabello del 20 de octubre de 2019: “la brisa bolivariana que recorre la región se convertirá en huracán…”, y del 8 de abril de 2021: “ya que Colombia quiere servirle la mesa al imperialismo norteamericano para atacar a Venezuela, se equivocan porque si tenemos una guerra se la haremos en territorio colombiano”.  

El gobierno del presidente Lasso está en la mira; el alza del pan y el paro de transportistas, buscan encender la chispa; porque a los gobiernos de derecha, que luchan contra el narcotráfico, como los de Chile y Colombia, el vendaval narcosocialista bolivariano busca derrocarlos.