Columnas

Bicicleteo financiero

Pero la devolución del IVA a los GAD municipales no es el único caso de bicicleteo, lo son también, pago de la deuda para con el IESS,

En la jerga común se denomina “bicicleteo” a la elusión de un pago mediante maniobras comerciales o financieras. Traigo a colación dicho término a causa de la reciente acción de protección presentada por el Municipio de Guayaquil para la devolución de 104 millones de dólares que, por concepto de devolución del IVA, el Ministerio de Finanzas adeuda al Cabildo guayaquileño.

Aquella práctica estatal del “bicicleteo” para el pago de sus obligaciones no es nada nuevo. Adquirir recursos líquidos de terceros, como el caso del IVA generado por los gobiernos autónomos municipales (GAD), los cuales por ley son enviados al Ministerio de Finanzas, para luego ser retornados a los GAD municipales, en efectivo, o como sucede más frecuentemente, vía bonos del Estado, es el ejemplo típico del bicicleteo financiero, practicado a todo nivel por los diversos gobiernos, sobre todo en los últimos 14 años. Pero la devolución del IVA a los GAD municipales no es el único caso de bicicleteo, lo son también, pago de la deuda para con el IESS, al igual que sucede con los diversos prestadores privados de servicios de salud, a la red pública, los cuales brindan atenciones médicas con recursos propios a los pacientes derivados por el IESS, Issfa, Ispol, MSP, etc.; y al momento de solicitar la devolución de los recursos invertidos en dichas atenciones, estos llegan tarde, mal, o nunca, generando por tanto un círculo vicioso de endeudamiento, en el que el perjudicado siempre es el administrador eficiente, que en muchos casos se ve tirado a la quiebra, por el modelo ineficiente estatal. 

Eso sin considerar la plaga de corrupción que afectó a gran parte de la burocracia, vía cobro de “comisiones para el pago de facturas”, o para la contratación de servicios, o para la adquisición de implementos e insumos; etc.

Independientemente del resultado de la acción de protección planteada por la alcaldesa de Guayaquil, lo que queda evidenciado es que el modelo populista, centralista, del bicicleteo financiero estatal, es un modelo fracasado, que requiere urgentemente ser cambiado.