Columnas

De espaldas al mar

"La depreciación por la flota pesquera china en las aguas del corredor marítimo internacional, colindante con la plataforma continental e insular de Galápagos, no es novedad"

La depreciación por la flota pesquera china en las aguas del corredor marítimo internacional, colindante con la plataforma continental e insular de Galápagos, no es novedad. Lo que sí pareciera novedad es la existencia de la Convemar.

En el 2012 Correa suscribe la Convención pero al parecer luego de la foto y el brindis, en el 2016 enfila los cañones contra la Armada. Con él, su gobierno olvidó cumplir las tareas que la Convemar conllevaba, tales como la adecuación de la normativa legal nacional a los principios de la Convemar; no así la Marina, que pese a los escasos recursos ha avanzado en un 70 % de los estudios requeridos.

Las Galápagos por su biodiversidad, desde 1975 fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad y en el 2005, zona especialmente sensible, lo cual nos permite ampliar de 200 a 340 millas la zona de reserva económica, tanto para las aguas adyacentes al Ecuador continental, como a las insulares. Si unimos esfuerzos con Costa Rica, por su Isla de Coco, protegeríamos nuestras riquezas marinas al eliminar ese corredor marítimo internacional. El tiempo para lograrlo está por vencer, la Armada ha cumplido su tarea, no así los políticos. La reforma legal es urgente y una obligación moral para que los gobiernos vasallos, vende patria, dejen de ser permisivos con la depredación salvaje del imperio chulquero al que se deben.

En consideración a las riquezas existentes en nuestro mar y zócalo submarino, y ante la necesidad de nuevas formas de financiamiento económico, el presidente Lenin Moreno debería conformar una comisión técnico-legal integrada por miembros de la Armada, ambientalistas y economistas, y elaborar un proyecto de ley económico-urgente que permita cumplir con la tarea pendiente y darnos la posibilidad de terminar con esta depredación, presentando a la Secretaría de la ONU la solicitud de ampliación de nuestro espacio acuático de reserva a 340 millas. De no hacerlo, al igual que su predecesor y la clase política del 2012 a la fecha, pasarán a la historia como los vasallos vende patria que le dieron la espalda al mar, a su pueblo y a la humanidad.