Terremoto: perjuicios y desengaño

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Terremoto: perjuicios y desengaño

Censurable que por este devastador movimiento terráqueo que causó la pérdida de muchas vidas humanas y graves perjuicios en bienes privados y públicos, no haya existido una rendición periódica de cuentas

Se cumplieron 6 años del terremoto de 7.8 grados que azotó a Manabí y Esmeraldas el 16 de abril de 2016 (repitiendo uno que en igual lugar e intensidad hubo en 1942).

Es censurable que por este devastador movimiento terráqueo que causó la pérdida de muchas vidas humanas y graves perjuicios en bienes privados y públicos, no haya existido, como lo dispuso la ley, una rendición periódica de cuentas de alrededor de 3.000 millones de dólares aportados solidariamente por ecuatorianos y países u organismos extranjeros. Justificadamente se ha denunciado el enriquecimiento ilícito de quienes han manejado estos fondos, sin que a la fecha haya sanción para nadie ni se hayan reconstruido hospitales, viviendas, sistemas de riego, edificios públicos en los que se cobraron los seguros, terminado el terminal aéreo de Manta, etc. La reactivación económica sigue siendo una deuda pendiente de los 3 gobiernos (Correa, Moreno y Lasso) que han dirigido el Comité de Reconstrucción creado para el efecto, generando desengaños en provincias y personas afectadas. Pero en estos últimos días el país ha sufrido un terremoto político y judicial por la libertad concedida al exvicepresidente J. Glas, en una grosera agresión y abuso que han devastado la poca credibilidad en la justicia, pilar fundamental de la institucionalidad democrática. Lo grave es el mensaje a futuro que deja esta decisión ilegal e ilegítima. Sería una exagerada candidez no advertir que es producto de una previa concertación para ejecutarlo un sábado de noche y liberar al preso con extrema celeridad; hubo incluso tiempo para programar celebrarlo.

Lo que no se podrá borrar de la memoria de las personas honorables es la indignante sensación de que perjudicar al país en miles de millones de dólares se disfruta impunemente por asaltantes de recursos públicos pertenecen a todos los ecuatorianos.

Para complementar este repudiable acto, se niega un recurso similar al exministro Carlos Pareja Yannuzzelli, que ofrece colaborar eficazmente en el esclarecimiento de atracos que perjudicaron al país, dejando en evidencia la fangosa y triste realidad que vive actualmente el Ecuador.