Columnas

El pacto roto

¿Cuál versión del rompimiento entre PSC, CREO y correísmo es la verdad? Entre traiciones y traiciones a mí lo que me llama la atención es la supuesta promesa de la famosa Comisión de la Verdad, sobre la cual, además, nunca estuvo clara la definición y alcance que cada partido tenía de ella.

Los actos de violencia política y abuso de poder son generalmente los objetivos de este tipo de comisiones. Por ejemplo, Correa, en 2007 resolvió crear una comisión que investigue casos en gobiernos anteriores; hasta un museo ordenó construir para que nadie olvide lo sucedido. Pues se supone que el Estado, a más de asumir su responsabilidad, debe pagar el daño y procurar que la sociedad no olvide su propia historia. En este sentido, ¿el Estado ecuatoriano hizo algo para iniciar acción de repetición a los funcionarios culpables de esos abusos? Usemos otro ejemplo. El Estado tuvo que pagar cientos de miles de dólares por concepto de reparación a los exmagistrados de la Corte Quintana, tumbada por el Congreso en época de Lucio. ¿Correa o Moreno iniciaron acción de repetición a los diputados que dieron paso a la Pichi Corte? No hicieron nada. Nosotros pagamos sus errores, de nuestro dinero. Correa pidió la creación de una Veeduría Ciudadana para que revisen los contratos públicos que su hermano Fabricio había suscrito en su gobierno, y mientras ese grupo de investigadores, dirigidos por Pablo Chambers, hacía su trabajo, el expresidente y hoy prófugo desmentía tales convenios. En agosto de 2010 Christian Zurita y Juan Carlos Calderón publicaron El Gran Hermano; en febrero de 2011 dicha veeduría emite su informe sin desmentir el contenido del libro. ¿Qué hizo Correa? Demandó a los autores por millones de dólares y a Veeduría por falsedad ideológica. A la fecha nadie puede negar la suscripción de esos contratos ni la gran lista de perseguidos del correato, que puede empezar por Guadalupe Llori, Los 10 de Luluncoto, las víctimas del terremoto de Manabí a quienes se les robaron las ayudas, Fernando Villavicencio, Jorge Gabela, Martha Roldós, Francisco Sampedro, los hermanos Pérez y Emilio Palacio, etc.

Necesitamos garantizar la libertad, DD. HH., trabajo, vacunas y seguridad. ¿Podrían por favor ponerse a trabajar con eficientes mínimos comunes? Gracias.