Columnas

¡Ya no más!

Ya no se equivoque más, antes de resolver algo, piense más tiempo; y con celeridad, deje de hacer lo que no sirve para el país.

Se le acaba el discurso y el tiempo al gobierno nacional. Lo que fue sospecha hoy es una realidad : la pandemia desnudó la calidad de la gestión morenista, y es hoy cuando podemos mirar con retrospectiva ciertas decisiones, entender que esos irresponsables recortes presupuestales no eran provocados para lograr una inversión o reactivación económica. Entender que no sabremos en qué se gastaron.

Desde el 2017 la inversión de salud ha caído en $ 241 millones en 2017, y a $ 10 millones en 2019. Nunca hubo redireccionamiento eficiente de los recursos que liberaron con el despido masivo del personal médico el año pasado, ni tampoco se han saldado las cuentas a los hospitales como los de la Junta de Beneficencia ni Solca.

Sin ninguna vergüenza han violado la Constitución disponiendo lo que está constitucionalmente prohibido, recortar el presupuesto de la educación.

Lo que sí hace es ahorcar a la gente de clase media con contribuciones obligatorias, sofismos tributarios discriminadores y recortar el salario de servidores públicos en lugar de meter a la cárcel a los corruptos que del sueldo no viven.

No hay excusa, ni la pandemia lo es, para justificar que los hospitales del Guayas no pudieron responder, no solo porque no conocían al virus, sino porque esos hospitales han sido repartidos entre asambleístas de su partido político, un secreto a voces que ni su Secretaría Anticorrupción, a la que parece preocuparle más el protagonismo mediático que hacer su tarea, ha podido detener esos asaltos.

¡Increíble cómo los tumbadores de recursos ajenos siguen robando!

Todos los días se descubre corrupción, de la miserable, de la que juega con la vida y la salud.

La sociedad se cansa de decirle qué está pasando, la prensa le ha exhibido decenas de investigaciones en varios tópicos, y no alcanza a gobernar, o no puede, o lo que puede ser peor, no quiere.

Ya no se equivoque más, antes de resolver algo, piense más tiempo; y con celeridad, deje de hacer lo que no sirve para el país.