Columnas

Universidad privada

"Interesante, en China hay universidades privadas".

Está llamada a tener nobles fines (las públicas también), nobles prácticas, transparentes, éticas, solidarias y con autoexigencia pedagógica. No es un ente aislado y su contexto natural es la sociedad con sus fortalezas y falencia.

Su pertenencia con potencial más fértil está en la cuerda floja de lo público/privado; pertenece a la sociedad civil, con sus vaivenes peligrosos, en Ecuador hoy muy disminuido. Universidades privadas, por lo tanto, no son parte del Estado con sus transcendentes poderes y su inherente burocracia que pervierte su potencial. Las privadas no se deben mimetizar tampoco con lo privado que practica el capitalismo extravagante y egoísta pues hay otros grupos orientados a la responsabilidad social como parte de su esencia privada; hoy una vez más lo constatamos en Guayaquil.

Las universidades privadas somos más vulnerables y el peligro está tocando nuestras puertas, con severos impactos financieros desde varias vertientes. ¿Consecuencias?

La razón se origina en la histórica ambivalencia sobre la educación privada: satanizada por ciertas corrientes ideológicas y prácticas discriminatorias; ya fue devastador en el gobierno anterior. O se sobrevalora lo privado como el monopolio de la calidad. ¿Cuántos funcionarios públicos o maestros matriculan a sus hijos en instituciones educativas públicas o privadas? Aceptemos la realidad: hay universidades privadas y públicas muy buenas, buenas, regulares y malas.

¿Sabían acaso que de acuerdo a la historia del mundo “en ausencia de rentas generales… esta relación universitaria inicial es estrictamente privada: los estudiantes internalizan la totalidad de los costos” (Brunner y Peña)?

¿Comprende nuestro país que el debate sobre la “privatización” quedó obsoleto (Preal, BID)?

Lo más significativo de la educación superior en América Latina los últimos años es el crecimiento de las universidades privadas potenciando el acceso masivo de las clases sociales históricamente postergada.

Interesante, en China hay universidades privadas.

Cuidado en Ecuador las destruimos por prejuicios obsoletos.