Columnas

¡A lograr un nuevo país con Lasso!

Es el momento de trabajar juntos... hay enormes desafíos. Eso sí, disminuyendo el cáncer de la burocracia, que lentificará cualquier cambio.

Aplausos tipo pre-COVID a Lasso. A su constancia, a su fe inquebrantable en creer que el país puede cambiar, a su probada sensibilidad social; y, asimismo, a sus colaboradores cercanos, a los grupos que lo apoyaron, como Jaime Nebot y el Partido Social Cristiano, y los otros candidatos. Claro, a su familia, que sabemos que fue un soporte indispensable.

Mi reconocimiento al presidente Moreno por el contexto de prensa libre, paz y transparencia que se logró en el proceso de las elecciones y al CNE por su proceder justo y ágil. Bien por Correa y Arauz en su breve saludo a la bandera de la democracia al final de la contienda.

Este triunfo, que cuantitativamente fue mayor en Quito y en la sierra por su hartazgo obvio, y en la costa, representada por Guayas, que también apoyó al triunfo (“el 25 % de los ecuatorianos viven en Guayas y el 23 % de los votos de Lasso son de Guayas”; JJI), no devenga otra oportunidad para la división nacional.

Es el momento de trabajar juntos... hay enormes desafíos. Eso sí, disminuyendo el cáncer de la burocracia, que lentificará cualquier cambio.

¡Créanme que me divertiría la comida fusión: encebollado con canguil, seco con papa, cuy con chifles; es creativa, pero siempre habrá puristas!

Gracias Guillermo, tu confianza me ha contagiado y siento relativa paz por unos días. Los monstruos ya se me acercan: tus prioridades y las del vicepresidente están claras y concuerdo con ellas, pero yo como Educadora Especial soy reiterativa, sí, reiterativa. Primero: SALVAR VIDAS, pues desde las agonías dolorosas, las familias destruidas, los médicos/enfermeras/paramédicos que aún viven con severos trastornos ansiógenos los terrores del contagio, la falta de presencialidad, la quiebra de tantos negocios modestos. Segundo: la miseria, la pobreza, que se reflejan en viviendas, en desnutrición severa, en desarrollo intelectual lentificado de nuestros niños. Tercero: en violencia, en especial las mujeres y niños; el narcotráfico y sus devastadoras consecuencias. Cuarto: educación de calidad y con verdadera inclusión: inicial, general básica, bachillerato y educación superior.