¡Despertemos!

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¡Despertemos!

El primero se llama Cambiemos de vía, lecciones de la pandemia, con la colaboración de S. Abouessalam, publicado por Ediciones Denoël de París, Francia; traducido al español por Editorial Planeta de España y de Colombia.

Volviendo al pensamiento de Edgar Morin, que ofrecí compartir, sí, porque este pensador contemporáneo de 101 años, sabio y visionario, ha publicado dos libros entre el 2020 y 2022 que deberían ser leídos y asimilados por el mundo entero.

El primero se llama Cambiemos de vía, lecciones de la pandemia, con la colaboración de S. Abouessalam, publicado por Ediciones Denoël de París, Francia; traducido al español por Editorial Planeta de España y de Colombia. El segundo libro Réveillons-nous!” (¡Despertemos!), publicado por Ediciones Denoël, aun no traducido al español. Me permito estas especificaciones para que traten de conseguirlo, leerlo, reflexionar profundamente y divulgarlo, analizando los comportamientos presentes y futuros de nosotros los seres humanos.

Morin se enfoca en los desastres del mundo desde las conquistas inhumanas de nuevos continentes, y considera que la sociedad contemporánea está pasando por una crisis severa del humanismo, incluyendo la existencia del poder destructivo nuclear. Nos enfocamos a “Un futuro impredecible… que nos apela a hacer todo lo que esté en nuestras manos para regenerar la política, proteger el planeta y humanizar la sociedad”.

Sigamos: Estados hiperburocratizados, parasitados por los ‘lobbies’. Afán de lucro desmedido. “El comunismo de antaño con su ideología de la fraternidad plenamente humanista camufló por mucho tiempo la realidad totalitaria de la URSS: el comunismo fue una gigante esperanza dentro de una gigantesca mentira”. Cada vez más ámbitos han sobrepasado los niveles de tolerancia, las violencias de todo tipo, la contaminación ambiental, las migraciones difíciles de incorporar. “La tolerancia se ha vuelto intolerancia”.

“El progreso científico revela una terrorífica ambigüedad, la ciencia, la más avanzada, puede convertirse en la muerte de toda civilización”. La racionalidad científica revela una faceta irracional. Está en juego la sobrevivencia de la humanidad y tal vez el cosmos, hay que reformar el pensamiento humano…

¿Lo lograremos o no? ¡Pero sí hay esperanzas!