Columnas

Aterrizaje

Estimados señores presidente de la República, secretario de Senescyt, asambleístas, ministros, colegas universitarios: he aquí una síntesis mínima, de editorial, sobre lo que percibimos como las macrofalencias y las urgencias más dramáticas de las IES, que ampliaré con mis colegas de la Casa Grande en entregas posteriores.

Principios claves antes de actuar: 1) La continuidad y fortalecimiento de prioridades críticas sobre las cuales ya hay esfuerzos que han empezado a generar frutos desde 2017 y requieren especial atención e inversión. ¡No más borra todo y va de nuevo! 2) Las observaciones serán en el horizonte de 4 años de gobierno. 3) La articulación indispensable de los distintos niveles educativos. 4) La viabilidad política y económica de las inversiones y decisiones, ¡No más delirios de grandeza que quedan a medio talle! 5) Visión de rectoría pública que se hace responsable del Sistema Nacional de Educación pública estatal y privada, eso sí respetando autonomías pertinentes del sector privado, ¡No más un modelo estándar para todas las universidades! 6) Convicción de que la intervención de las políticas públicas requieren la construcción de acuerdos plurales y participativos. ¡Que se acabe la única verdad! 7) Concepción universitaria incompleta en sus “stakeholders” que deben también incluir a la sociedad civil y al sector productivo. 8) El punto de inflexión que ha implicado el Covid genera una oportunidad única de empezar un gobierno rediseñando la educación en pospandemia, con estrategias, modelos innovadores, pertinentes, diversos, creativos, mirando al futuro.

Macrofalencias y urgencias dramáticas actuales: baja cobertura y disminución de igualdad de oportunidades (81 mil jóvenes abandonaron la educación superior durante la pandemia; en 2018 la oferta de Senescyt fue de 89,3 mil cupos para 205,4 mil postulantes -PDNA, 2020). Se impone aumentar coberturas e inclusión para lograr igualdad real.

Estructura universitaria legal inadecuada en Ecuador. Implica cambios y readecuación de bases legales de la LOES, Senescyt, CES, Caces, Siies y sus reglamentos; disminuyendo radicalmente burocracia y centralismo.