Columnas

Perdónala

'Ella no conoce lo que cuesta viajar ya que se desplaza en vehículos del Estado y usa helicópteros para ir de paseo.

Durante la meditación, he pedido perdón por la ministra de Gobierno, en atención a sus declaraciones penosas e hirientes para con los ecuatorianos abandonados en el exterior.

Por su dignidad, ocupa un ámbito especial, rodeada de atenciones y cortesanías que han creado para ella un mundo maravilloso.

Al mencionar a los ecuatorianos abandonados, ella declara: “Los vuelos humanitarios deben ser costeados por ellos mismos, así como los gastos que se originen por concepto de la cuarentena a la que deberán someterse al llegar al Ecuador”.

Sin empacho, ella afirma que “las personas que se han trasladado a otros países lo han hecho por sus propios medios y también tendrán que asegurar esos medios para cubrir su retorno”.

Ella no conoce lo que cuesta viajar ya que se desplaza en vehículos del Estado y usa helicópteros para ir de paseo. Estoy atiborrado de llamadas de paisanos verdaderamente desesperados.

Ignora que para viajar, no como los exfuncionarios prófugos, han tenido que hacer grandes esfuerzos y pondré un ejemplo: una pareja que iba a cumplir 30 años de casados ahorró 4 años para poder hacer el viaje con hijos y nieto; eran 6 y llegaron a una pensión-suite modesta de $ 60 dólares diarios con 3 cuartos para todos, desde el 8 al 23 de marzo y tenían recursos calculados hasta el 30. Ahora están en un alojamiento provisto por el Regente, sin un centavo.

Al llegar, los encuarentenarán a razón de $ 60 por persona y por 14 días, lo que les significará un egreso de $ 4.500 que no tienen. ¿Por qué al arribo no les hacen una prueba diagnóstica para Covid-19 y en caso de ser negativa, se pueden ir caminando a sus casas? Desvalidos, angustiados y quebrados ¿De dónde sacaran el dinero para sufragar ese gasto?

¿Usted cree que hemos olvidado cómo sus coidearios del pasado cargaron con el santo y la limosna?

Su responsabilidad es para con todos los ecuatorianos y debe dejar de juzgar a los desterrados con desprecio y crueldad; además, los vuelos humanitarios estaban llegando solo a Quito, aunque al parecer están arribando ya a Guayaquil.

Y sigo andando…