Francisco Huerta

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Francisco Huerta

Francisco: tu recuerdo no se extinguirá. El Ecuador está de luto

De manera silenciosa e inconsulta, la parca nos arrebató a uno de los más valiosos ecuatorianos, cuya vida estuvo plasmada de ejecutorias llenas de profundo patriotismo y acciones de una repercusión cívico-política de incalculable valor en defensa de la democracia, los derechos humanos y las reivindicaciones sociales.

Fuimos en nuestra juventud, compañeros de internado en la clínica Julián Coronel, donde nos hicimos médicos, cobijados por Juan Tanca Marengo, Eduardo y Enrique Ortega Moreira, José Molestina Roca y otros valiosos exponentes de la medicina ecuatoriana; sin embargo, en las tertulias nos manifestaba siempre que amaba la medicina, pero que la política y las letras lo cautivaban.

Nada raro sonó entre nosotros su vena en materia vocacional, dada la penetrancia genética que marcó su genoma, al haber recibido ese influjo proveniente de una clásica familia de acendrados políticos y libre pensadores, que moldearon estructuralmente su inquebrantable espíritu liberal.

Entregándose en sus brazos, convirtiose en un descomunal ejemplar de lo que debe ser un político: claro, límpido, honesto e incapaz de claudicar frente a las presiones del poder o del dinero. Ese fue su norte implacable e incansable ‘modus vivendi’ y ‘operandi’, gracias a los cuales se entregó al culto de las letras, habiéndose desempeñado como un embajador superlativo del Ecuador en Venezuela y un extraordinario ejecutivo en la secretaría del Convenio Andrés Bello.

Muy corto el espacio para enumerar qué hizo, los cargos por él desempeñados y su espectacular calidad de gestión; mas, debemos hacer un alto para mencionar su labor como concejal del cantón y su brillante desempeño como alcalde de Guayaquil.

Nunca olvidaremos su brillante arenga que cautivó a la ciudadanía que como “un solo hombre” se levantó ante su pedido, lográndose la rehabilitación del Banco de Guayaquil, que había quebrado financieramente. En la historia contemporánea jamás se ha reactivado un banco quebrado, siendo este el único ejemplo de tal acción.

Francisco: tu recuerdo no se extinguirá. El Ecuador está de luto

Y sigo andando...