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Consejos

¿Tendremos que soportar una tortura similar durante el próximo feriado de carnaval? ¡Quisiera ser alcalde!

Hay quienes se quejan porque reciben críticas, mas no sugerencias con miras a introducir mejoras y cambios, y para evitarlo me permitiré dar una serie de consejos al alcalde de Salinas, para impedir se den los espectáculos bochornosos de fin de año.

Un grave error fue el haber declarado peatonal la vía entre el Yacht Club y San Lorenzo, que permitió se instalen puntos de libación a lo largo de dicho trayecto, convirtiéndola en una gran cantina callejera.

Otra falla fue la carencia de personal metropolitano, que debió ser designado para cuidar el orden, ya que pude contar en un breve recorrido que no habían más de 7 agentes a lo largo de la zona conflictiva.

El tercer error fue tratar a los habitantes de la zona playera como ciudadanos del inframundo, que no merecen ser atendidos, pues como lo dijo alguna vez uno de esos alcaldes minusválidos, los dueños de los departamentos de los edificios cercanos a la playa “no son salineros” sino gente extraña y como no votan, no merecen consideración o trato especial alguno.

Valga la pena recordar que esos “extraños” hicimos un gran esfuerzo para tener con todo derecho en un ambiente playero agradable, un lugar para poder descansar y que al pagar nuestros impuestos, somos los que más contribuimos para el progreso y desarrollo de tan hermosos balneario.

El 1º de enero amaneció en la zona de Chipipe, un vehículo cuyo maletero estaba ocupado por 4 grandes parlantes que tocaron a rabiar música cabaretera durante toda la noche. Fue menester que a las 6h00 llegasen 3 vehículos con sirenas para sacarlos del sitio y vimos cómo parte del grupo conformado por hombres y mujeres se alejaban tambaleándose bajo un estado de impregnación alcohólica feroz.

El agua tenía olor a gasolina debido al llenado de combustible de los vehículos acuáticos, cuyo accionar nadie controla desde aquella malhadada disposición de Correa que le quitó el control de las playas a la Marina y se la dio al Municipio, lo cual ha sido un desastre. ¿Tendremos que soportar una tortura similar durante el próximo feriado de carnaval? ¡Quisiera ser alcalde!

Y sigo andando…