Buda complaciente VI

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Buda complaciente VI

"No satisfechos con esta horrenda conducta, utilizaron la cuota política disponible para ubicar al lastre constituido por familiares y ex funcionarios, deportistas, dibujantes y algunos hasta de comportamiento dudoso, para que nos representen en el exterior"

El mono, embarcado de polizón en un camión llegó a Quito, maravillándolo esa hermosa ciudad con un toque colonial fabuloso. Desayuné, relata, en la panadería San Juan con unas quesadillas espectaculares y avancé a la Cancillería, en donde en el pasado, el Dr. Luis había tomado en ese hermoso palacio el té brindado por Susana Najas, quién era esposa del dueño e íntima amiga de María de Dávila, su abuela.

La gente quejumbrosa se lamentaba diciendo que el Ministerio de Relaciones Exteriores, de gran respetabilidad en el pasado, había sido vejado por el Gobierno al haber nombrado como cancilleres a gente de baja ralea y carente de los más elementales conocimientos de la diplomacia, inmorales algunos, hasta el punto de haber enviado estupefacientes al exterior en la valija diplomática.

No satisfechos con esta horrenda conducta, utilizaron la cuota política disponible para ubicar al lastre constituido por familiares y ex funcionarios, deportistas, dibujantes y algunos hasta de comportamiento dudoso, para que nos representen en el exterior, quienes aún siguen en varios países mamando de la ubre presupuestaria nacional sin el menor recato, trastocando su respetable nombre por Ministerio de pipones con teletrabajo. com.

En el Banco Central me informaron cómo se despilfarró la Reserva Monetaria y los fondos de ahorro, habiéndose empeñado hasta el oro nacional.

En un ministerio de la 10 de Agosto, me contaron de la existencia de cerca de 50 instituciones del Estado prácticamente inservibles, donde los funcionarios para cobrar el sueldo contabilizan cuántas “horas nalga” entregan al día.

En la Zarzuela me dijeron que los fondos del IESS están liquidados, habiendo solo disponibilidad para pagar pensiones por 4 meses más, ya que sus grandes atracadores de los mismos, que pertenecen a los derechohabientes, han sido algunos filibusteros presidentes del Directorio y el miserable gobierno, quien cual émulo exquisito de Alí Babá, no paga la deuda de 22 mil millones de dólares y 887,5 millones del 40 % que corresponde al financiamiento de las pensiones jubilares.

Y sigo andando...