Columnas

Buda complaciente (I)

Tengo mi tinta para escapar y me quedan 3 de reserva para usarlos según el caso en este IESS...

El maestro Buda otorgó a los animales airados el privilegio de reencarnarse. El pulpo solicitó ser ubicado en el IESS, que según el Ocean Herald era una institución fabulosa por sus opciones.

Para mi primer tentáculo conseguiré un presidente que se enrede y tenga exabruptos, para que lo nombre su representante y presidente del Directorio, y así hacer maravillas modificando reglamentos y cambiando arbitrariamente partidas para construir megahospitales con fallas estructurales y de equipamiento, pero con descomunales sobreprecios, para que al salir, pueda darme la gran vida contemplando desde una playa la quiebra institucional. Y adicionalmente, podría conseguir para mi compañera, la pulpo hembra, un nombramiento de embajadora en algún país. Los miembros de la banda tienen que ser solidarios. ¿Qué más unión que la de mis tentáculos con mi cuerpo?

Un segundo tentáculo lo ubicaré en la dirección general para que se encargue de las compras, con la consigna de ganar a la brava, pudiendo comprar laparoscopios aunque sea en una tienda de abarrotes; lo importante es asaltar y por si un acaso lo pescan por bruto, lo cambio con el tercer tentáculo, conocido y pana, para que lo reemplace y estoy asegurado. El primero de los tentáculos por tener sangre de horchata, no renunciará; el cuarto de los tentáculos, lo asocio con políticos y lo ubico en gerencias o direcciones hospitalarias para adquirir en paquete o sueltos, y a precios escandalosos, la mayor cantidad de insumos o medicamentos, sean o no necesarios, que abandonaré en bodegas o dejaré caducar en las perchas. Y al quinto lo ubico en las bodegas, para dejar abandonados los equipos nuevos y para organizar el almacenamiento de medicamentos en el tumbado falso, para luego revenderlos.

Tengo mi tinta para escapar y me quedan 3 de reserva para usarlos según el caso en este IESS, que con el apoyo gubernamental lo dejaremos en soletas, siguiendo la consigna de los exfuncionarios, cual es la de robar a lo bestia para poder pagar a los abogados cuando nos apresen y una vez libres, gozar de los dineros mal habidos.

Y sigo andando…