Columnas

Huele a fraude

Pita manifestaba: “Habrá que investigar quién metió la mano en las urnas, quién se benefició con esto".

El domingo 28 de febrero del 2021 serán las elecciones presidenciales, por eso ya vemos un calentamiento previo de candidatos, cándidos unos y no tan cándidos otros, que lanzan sus nombres para ir testeando la voluntad popular. Hasta allí, de maravilla, ¡con lo que nos gusta a los ecuatorianos vivir en las urnas! Además, ya sabíamos lo que nos esperaba desde que llegó el primero de enero, puesto que a más del ultrasilencioso bicentenario de la ciudad-puerto, teníamos plena consciencia de que había que elegir al próximo presidente del país, eso sí, si nos lo permite el Consejo Nacional Electoral (CNE) y no mete sus sucias garras nuevamente, como lo hizo en las elecciones presidenciales pasadas. 

Si bien pasaron ya tres años de gobierno de la continuidad de Alianza PAIS, cualquiera puede pensar que hubo tiempo para depurar hasta los mismos cimientos del CNE.

  Lamentablemente, la manipulación de las personas que integran la mayoría del Consejo ha quedado de manifiesto en la poca atención a las reiteradas alertas y denuncias que tanto Enrique Pita como Luis Verdesoto han venido haciendo desde que se posesionaron en el CNE, y más aún desde que se convirtieron en minoría, al asumir una posición de fiscales de la transparencia y la verdad electoral. Recordemos. En abril del 2019, luego de las elecciones, Pita manifestaba: “Habrá que investigar quién metió la mano en las urnas, quién se benefició con esto”. En mayo, en una rueda de prensa conjunta, se preocuparon por la falta de transparencia al juzgar el manejo de las cuentas de financiamiento de cierto partido político. En julio, también denunciaron irregularidades en las juntas parroquiales, las cuales son tierra de nadie, donde impera la mano invisible del poder gamonal. El hacer oídos sordos a sus denuncias es como la crónica de una muerte anunciada. ¡Huele a fraude, desde ya!, cuando una serie de señales obscuras detuvieron las manos de la comisión de fiscalización en la Asamblea Nacional para llevar al pleno el juicio político a Diana Atamaint. Advertidos estamos, luego no habrá derecho de queja.