Columnas

Cuidemos a la fiscal

"Pero si hay un eje fundamental a trabajar es cuidar con celo a la fiscal, más aún cuando oímos voces criminales intentando desaparecerla"

El 5 de abril de 2019 mi columna ilusionada le daba la bienvenida a Diana Salazar, bajo el título de Dos mujeres. Han pasado más de dos años y ella no ha dejado de sorprendernos en su lucha contra la corrupción.

Hace poco dijo: “Luchar contra la corrupción es uno de los compromisos que he asumido, como profesional y como ciudadana. Y lo continuaré haciendo más allá de la función que ocupe, el lugar en que me encuentre o las presiones que reciba”. Estas palabras las pronunció este febrero, en el marco de recibir el galardón del International Anticorruption Champions Award, otorgado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

La noticia nos decía que Diana Salazar era una de las 12 personas que “están en la primera línea de lucha contra la corrupción a escala local, nacional o mundial”, según refirió el secretario de Estado, Antony Blinken, del gobierno de Joe Biden. Solo dos latinoamericanos ganaron este galardón: nuestra fiscal y Juan Francisco Sandoval, jefe de la Fiscalía contra la Impunidad de Guatemala.

En esta semana, ante la asamblea de la ONU, ella explicó cómo ve la corrupción en el Ecuador. Nos habla de un estado estructural que afecta a la democracia en lo social, en lo económico y en lo político. Comenta ella que las estructuras criminales se consolidan cada vez más, sofisticadas y con menos escrúpulos, en las altas esferas públicas y privadas.

La fiscal hace un llamado en sus palabras a que más allá de que Ecuador respete y trabaje sobre las directrices de los convenios internacionales contra la corrupción, el reto está en que en nuestro país el combate contra la corrupción sea visto como una tarea de todos.

Los desafíos son inmensos, desde el blindaje de los procesos de la contratación pública, como mecanismos para prevenir la delincuencia organizada, ya filtrada a todo nivel.

Pero si hay un eje fundamental a trabajar es cuidar con celo a la fiscal, más aún cuando oímos voces criminales intentando desaparecerla. Sé que el presidente Lasso encara con pasión la vacunación del pueblo, pero no nos olvidemos de este otro virus letal que nos carcome.