Columnas

Más de 20 en 2020

Algunos llevarán grillete electrónico, otros estarán un año encerrados o en su cárcel de preferencia, siempre con beneficios de ‘spa’ por ser cuellos blancos.

Los candidatos para las próximas elecciones presidenciales se han triplicado, todos parece que quieren servir.

Es admirable que tantos ciudadanos quieran trabajar por su país y lograr sacar al Ecuador del agujero negro en que se encuentra. El agujero negro es el horizonte de sucesos y comportamientos humanos que nos han separado de la región, a pesar de que estamos dolarizados.

Tantos candidatos a los que les hacen creer que tienen el respaldo popular. Dentro del mundo en que viven los elogian y asumen que esa es su realidad.

No son los candidatos, son las personas que los rodean los que manejarán el país, por sus aportaciones, por los sánduches, por las camisetas, por las tarimas, por las movilizaciones, por los discursos, por los contactos, por los familiares, amigos y conocidos. Al igual que el virus, se repiten los patrones de comportamiento y afectaciones; al final nos damos cuenta de que la vida es circular, vivimos y morimos.

Veinte y más candidatos que se lucrarán nuevamente del gobierno empobrecido, pero se llevarán lo suficiente para comprarse un departamento o para importar un carro con carné de discapacidad.

Nadie dice nada. Algunos medios cuestionarán, pero al final todos nos damos cuenta de que la justicia está hecha a medida para que el patrón se repita y volvamos a estamparnos con un gobierno obeso, lleno de delincuentes que han saqueado al país.

Algunos llevarán grillete electrónico, otros estarán un año encerrados o en su cárcel de preferencia, siempre con beneficios de ‘spa’ por ser cuellos blancos.

Pero seamos positivos. Ojalá que el candidato que gane las elecciones presidenciales en el 2021 lo haga porque recibió el voto popular y no porque apagaron las computadoras.

Mi nombre no es Esperanza porque creo que todo seguirá igual. Nuestras leyes han sido escritas en piedra y a los que les interesa que sigamos en la Edad de Piedra, harán todo lo posible para mantenerlo así, para lograr exprimir hasta la última gota de sangre que quede.