Columnas

Maduro todavía sigue verde

'Guaidó tiene que estudiar con todos los miembros de la oposición si participan en los comicios legislativos convocados por Maduro'.

Muchos lectores conocerán la anécdota de Stalin, cuando gobernaba la URSS en contra de la voluntad de Lenin, cuyo último deseo antes de morir fue pedirle al Politburó que no lo nombre como su sucesor porque conocía sus malévolos pensamientos.

Un buen día Stalin convoco a su gabinete y altos funcionarios del partido comunista a su despacho, pidió que le traigan una gallina y la empezó a desplumar pese al cacareo doloroso del ave. Luego la soltó y ella se fue a colocar en una esquina, toda maltratada. Después Stalin pidió una bolsa de maíz y la regó en el suelo; la gallina volvió para comerse el maíz. Ese fue el ejemplo que les dio a sus subordinados para demostrar cómo había que tratar al pueblo.

Resulta que Maduro, como gobernante de Venezuela, ha seguido esa táctica pero superándola ampliamente. Ha logrado casi matar de hambre a sus opositores, los cuales ya casi no se atreven a salir a manifestaciones en contra, sea por debilidad como consecuencia de la mala alimentación, o por no querer resistir las bombas lacrimógenas, atropellos y prisiones.

Creemos que Maduro ha superado a su mentor Hugo Chávez. Ya casi no se habla de chavismo sino de fuerzas bolivarianas. Logró corromper a las Fuerzas Armadas, repartiendo la dirección de empresas para que las manejen ellos. Difícilmente perdería su apoyo, pues tendrían que regresar a los cuarteles si se cayera Maduro. Pero para asegurarse más ha creado las milicias populares, no contempladas en la Constitución de Chávez, constituyendo una quinta fuerza militar, a la cual están preparando con instructores cubanos y rusos, y armándola mejor para evitar cualquier mala idea de los militares.

En el campo de las relaciones internacionales, pese a la posición de los países que reconocen al gobierno de Guaidó, Maduro trata de abrirse campo con los países contrarios a Estados Unidos. Él está seguro de que Trump podrá organizar una serie de boicots en el campo económico a Venezuela, pero que no se atreverá a atacarla o invadirla.

Visitó Rusia para entrevistarse con Putin, a fin de reforzar sus lazos protectores. Putin ofrece venderle armas, explotar las minas de hierro y otros elementos que tiene Venezuela sin utilizar, y enviarle instructores a cambio del petróleo que necesita, para así cobrar lo que le debe Venezuela.

En los actuales momentos EE. UU. dispuso la sanción a la compañía naviera Rosneft Trading de la empresa petrolera rusa por ayudar al país caribeño a comercializar el crudo. Si bien no le afecta seguir en sus operaciones entre Venezuela y su país, ha puesto en guardia a otras navieras acerca de que, de comercializar el petróleo venezolano, podría sucederles lo mismo.

El respaldo de China no se podría vaticinar con la difícil situación que vive esa potencia oriental con el coronavirus, pero los chinos no dejarán de cobrarse los préstamos que le hicieron. Por lo menos en petróleo.

No le interesa la posición de la OEA ni los informe sobre la violación de los derechos humanos. El informe de la Bachelet no sirvió para nada.

Aunque la Unión Europea ha condenado la actitud de Maduro, en este momento en España, con el ascenso de un gobierno de izquierda, parece que podrían cambiar de opinión, favoreciendo a Maduro, al menos, moralmente.

La situación económica cada día se agrava más. Ya empezó a vender las reservas de oro físico y ante la superdevaluación de los bolívares ha tenido que aceptar el uso del dólar. No obstante, está tratando de introducir otra moneda, pretendiendo reemplazar al dólar.

Como el gobierno de Maduro busca todos los medios posibles para tener dinero disponible, se está convirtiendo en un narco-Estado, y pese a las acusaciones que surgen de muchos países, Diosdado Cabello es el nuevo zar del narcotráfico. Sin lugar a dudas, este sí es buen ingreso para mantener al país.

Pese a las vivezas de Maduro y a la venta de oro físico del Banco Central para defender su gobierno, tiene el grave problema de PDVSA. Mal manejada y con una burocracia multiplicada, ha bajado notablemente su producción, que constituía el mayor ingreso del país. Recordemos que PDVSA tenía muchas gasolineras en la Florida y que estas fueron embargadas por el gobierno de Trump.

Conclusión. 

Guaidó tiene que estudiar con todos los miembros de la oposición si participan en los comicios legislativos convocados por Maduro. Y en 2021 habrá elecciones, cuando Maduro termine su período; pero puede reelegirse cuantas veces quiera de acuerdo con la Constitución chavista en vigencia. La actitud de Guaidó, calificada de heroica, parece no ser suficiente para triunfar en ese proceso electoral. Necesita unir a todas las fuerzas de la oposición, porque de lo contrario tendrán a Maduro para largo. Hasta ahora no se vislumbra otro tipo de acto para sacarlo del poder.