Columnas

Desapariciones y funerales de los jerarcas del mundo

En conclusión, Trump fue el mejor informado.

Por recomendación de los psicólogos debemos dejar de leer las noticias sobre la pandemia del coronavirus que inundan los medios de comunicación del mundo. Por eso hemos escogido este tema, a propósito de los rumores que se han corrido sobre la muerte del líder norcoreanos Kim Jong-un, hasta que apareció en la inauguración de una fábrica de fertilizantes, junto a su hermana, con el aplauso de los camaradas concurrentes.

Por esta razón, nos van a permitir hacer un poco de historia y empezaremos con los funerales de Breshnev, del cual fuimos testigos presenciales, ya que, encontrándome como embajador en la Unión Soviética, fui nombrado representante de mi país a dichas exequias por el presidente Osvaldo Hurtado, lo que me dio la oportunidad de mezclarme en la concentración más numerosa de jefes de Estado que hubo en el mundo, superado más tarde por los funerales de Hirohito.

Los agentes de prensa extranjera acreditados en Moscú empezaron a informar sobre el posible fallecimiento del líder comunista, porque, durante tres días, en las radios solo se escuchaba música clásica. Entendemos que se trataba del tiempo que se tomaron los miembros del Politburó para preparar la noticia y designar a su sucesor, mientras Breshnev era velado por sus familiares.

Publicada la noticia y enviadas las invitaciones a los mandatarios de los países que mantenían relaciones diplomáticas, se prepararon los funerales realizados en la Plaza Roja. Los invitados estábamos en la tribuna pegada al mausoleo de Lenín, protegiéndonos de una temperatura de 10 grados bajo cero, donde nos brindaban café servido de termos en vasos de papel, pero que al llegar a los labios ya se lo sentía frío. Con esa temperatura no valían las dobles medias, los pesados abrigos y los gorros de lana.

La ceremonia comenzó con el desfile de las grandes bandas de las Fuerzas Armadas soviéticas, entonando música fúnebre. Luego de una cureña trasladaban el cadáver de Brezhnev, descubierto, y lo llevaron hasta los muros del Kremlin, donde lo enterraron con 21 salvas de fusiles. Inmediatamente volvió el desfile de las bandas, pero esta vez entonando aires marciales. Allí comprendimos la famosa frase de ...muerto el rey...viva el rey.

Luego los representantes de los Estados fuimos invitados al salón de recepciones del Kremlin y por orden alfabética pasamos a saludar al nuevo secretario general del Partido, Andropov, exjefe de la KGB. En esa sala tuvimos la oportunidad de conocer a las principales figuras de la política mundial.

Como Breshnev era amante del culto a la personalidad, toda la unión Soviética estaba llena de fotos. Al día siguiente desaparecieron fotos, libros y frases, y en el diario el Pravda se dedicaba una línea anunciando su entierro. Nunca más se lo nombró.

Las especulaciones sobre Kim Jong-un. Corea del Norte, que quedó en manos de los japoneses después de la guerra con China y que luego, al terminar la Segunda Guerra Mundial, quedó dividida por el paralelo 38 entre los rusos y los norteamericanos; al poco tiempo, lograron las dos partes sus independencias. La del Norte fue dirigida por Kim Il-sung, creador de la doctrina Juche, una especie de comunistas mezclados con la idea del coreano.

De allí a su muerte lo han ido sucediendo su hijo y ahora su nieto que, para la prensa internacional, se encontraba desaparecido, pues llamó la atención que no estuvo presente el 15 de abril, en la celebración del natalicio del fundador de la dinastía, que es la fecha más importante en el calendario político de Corea del Norte. Tampoco asistió al lanzamiento de unos cohetes subsónicos de corto alcance.

Kim Jong-un, de 1,70 m de estatura, con un peso de 150 kilos y aficionado al cigarrillo (fuma tres paquetes diarios), ya fue operado del corazón. Parece que ha tenido que someterse a otra operación del mismo órgano. Y hasta allí se supo.

Se comentó que su sucesora va a ser Kim Yo-jong, hermana menor, educada casi de incógnita, como lo fueron sus hermanos, en Berna, Suiza; completó sus estudios en la universidad de Pionyang. Ella ha estado presente junto a su hermano en todos los actos políticos, incluso en las tres entrevistas con Trump. Se ganó la confianza del Partido de los Trabajadores que comanda el país con manos de hierro. Hasta se informó que China ha enviado un equipo de médicos para que lo ayuden a recuperarse.

Los mensajes que le ha mandado Trump deseándole su pronta recuperación, porque lo considera su amigo, con el que se ha entrevistado tres veces, dos en Singapur y una en la capital norcoreana, hicieron dudar de su fallecimiento, porque se entiende que el servicio de Inteligencia norteamericano lo tiene bien informado. En conclusión, Trump fue el mejor informado.