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Los afiliados queremos la mejor contraprestación posible por la elevada aportación que pagamos cada mes

Es acertado que el presidente de la República haya expedido el reglamento para la designación de representantes de asegurados y empleadores en el Consejo Directivo del IESS al que hace referencia el art. 28 de la Ley de Seguridad Social. Trabajadores y empleadores coincidimos en que era necesaria la alternancia de los correspondientes representantes por haber superado con creces el periodo de cuatro años determinado en el mismo artículo. Eso fue consecuencia de que una sentencia de la Corte Constitucional de 2016 declaró la inconstitucionalidad diferida sobre la forma de elegir a los representantes de los asegurados hasta que se dicten las disposiciones que permitan su reemplazo. La carencia normativa para designar los sustitutos impedía la remoción de quienes ocupaban los puestos desde 2012 y 2008, respectivamente. Con la promulgación del reglamento se solucionó el entuerto. Este es uno de los muchos pasos por ejecutar para comenzar la transformación de la seguridad social y darle gobernabilidad. Trabajadores y empleadores aportamos mensualmente a este monopolio público que lleva décadas alegando que no existen recursos para atender decentemente a los afiliados, vulnerando derechos humanos y constitucionales. Es inhumano que no se ofrezca asistencia médica ni pensiones en contraprestación a dichos aportes. ¿Qué ocurrió con los recursos? No existirá cantidad suficiente de dinero si no se controlan los egresos por negligencia, omisión o dolo. Por ello el dinero está invertido en hospitales gigantescos e ineficientes que reciben casos cuando ya es tarde pues el IESS no hace medicina preventiva. Tampoco contamos con medicinas. Carteles de corrupción se han adueñado de ese servicio. El IESS ha acudido a prestadores externos privados de salud para solventar la deficiencia, y los afiliados prefieren atenderse con ellos porque reciben un servicio que el IESS no ofrece; precedente que señala el camino hacia una mejora en la atención con la debida auditoría, mientras ahorramos recursos que los elefantes blancos consumen. Los afiliados queremos la mejor contraprestación posible por la elevada aportación que pagamos cada mes. Los puestos claves del IESS deben ser ejercidos por técnicos administradores de aseguradoras. El nuevo Consejo Directivo debe continuar las mejoras hacia una seguridad social de excelencia.